
Comenzaron este lunes en Salta las declaraciones indagatorias de las siete personas detenidas el pasado sábado por su presunta relación con el crimen de las dos turistas francesas Houria Moumni y Cassandre Bouvier en Quebrada de San Lorenzo.
Según consigna el artículo publicado este lunes por el diario Página 12, en los primeros testimonios dados a la políca por los nuevos imputados hubieron acusaciones cruzadas; algunos señalaron al anterior detenido, Daniel Octavio Vilte, como el que presuntamente realizara los disparos que mataron a las dos mujeres.
El caso comenzó a dilucidarse de manera sorpresiva, cuando el viernes pasado se activó, con otro chip, uno de los teléfonos que llevaban las turistas francesas. La que lo puso en funcionamiento fue María Fernanda Cañizares, de 24 años, hija de un comisario retirado de la Policía de Salta.
Ella había recibido el celular de regalo de parte de su novio, Gustavo Laxi, de la misma edad, quien trabaja en la administración pública provincial y realiza excursiones como guía en cabalgatas que se hacen en la zona.
Los dos fueron detenidos, la mujer en la casa familiar. El tercer detenido es Federico Cañizares, hermano de María Fernanda, quien está haciendo el curso previo para ingresar, siguiendo a su padre, en la Policía de Salta.
También está preso Luis Laxi, de 42 años, padre de Gustavo, quien trabaja como baqueano en la Quebrada de San Lorenzo. Los otros detenidos son Ricardo Vera, de 37, jefe de mantenimiento del country Buena Vista, cercano al predio donde aparecieron los cuerpos de las víctimas, y Darío “Pajarito” Ramos, de 47, que trabajaba como guía de la empresa Puma Expeditions, que explota comercialmente el paseo de la Quebrada de San Lorenzo. La mayoría de los nombrados vive en la Villa San Lorenzo, cercana al lugar de los hechos.
Cuando la policía recuperó el celular, encontró que todavía no habían sido borrados ninguno de los mensajes ni los correos enviados en idioma francés por una de las víctimas. En poder de Federico Cañizares se encontró la cámara fotográfica que llevaba una de las turistas asesinadas. Como se dijo el domingo, estaban todavía en la memoria de la cámara digital las últimas fotos que sacaron las víctimas. El joven aspirante a policía habría dicho que la máquina se la compró a su cuñado.
El doble crimen, de acuerdo con la información obtenida por los jefes policiales de la Brigada de Investigaciones de la provincia, se habría cometido en la noche del 15 de julio, es decir el mismo día en que desaparecieron las dos estudiantes francesas.
Lo que dijeron algunos detenidos es que el móvil había sido, al principio, el robo. Al parecer ellas se resistieron y en ese momento llegaron los golpes, la violación de al menos una de las víctimas y el crimen a mansalva.
En la violación, siempre según las fuentes policiales, habrían participado tres de los detenidos, incluso uno de los que inicialmente la propia policía señalaba como “partícipe secundario”. En el marco de la detención, dos de los imputados señalaron a Vilte como el responsable del doble asesinato, lo que aún está lejos de ser probado.
La Justicia busca ahora a un remisero que habría trasladado a las dos estudiantes francesas hasta la casa de uno de los ahora detenidos, días antes del doble homicidio. Una fuente judicial recordó que lo que se supo hasta ahora, tras las detenciones, es algo “sin valor en la causa, porque tienen que ser indagados por el juez y eso es lo que sirve”.
La ronda indagatoria comenzó pasada las 9.30 de este lunes con las personas que se consideran que tuvieron “un rol secundario”. Luego se les tomará declaración a los que se cree que están comprometidos con los hechos más graves.
