
Una mujer denunció ante la Secretaría de Derechos Humanos de Concordia, Entre Ríos, que el sacerdote de la parroquia local, Oscar Belli, dijo durante un sermón que “los judíos son tan mentirosos que tienen el alma podrida hasta los huesos”.
El delegado de la delegación local de Derechos Humanos, Rubén Bonelli, confirmó que una vecina presentó una denuncia formal ante el organismo contra un cura que realizó comentarios antisemitas durante un sermón.
En declaraciones periodísticas, Bonelli reveló que Rita Beatriz Arcusín, quien profesa la religión judía, denunció que el sacerdote de la parroquia Itatí, Oscar Belli, afirmó durante un sermón que "los judíos son tan mentirosos que tienen el alma podrida hasta los huesos”.
La denuncia generó un revuelo en Concordia, donde la colectividad judía es numerosa, y provocó que el presidente de la Asociación Israelita local, Fernando Kohon, le pidiera una reunión urgente al obispo de la diócesis, Armando Collazuol, para discutir la situación.
Bonelli adelantó que en las próximas horas le pedirá al sacerdote que haga el descargo correspondiente para comprobar si la acusación de la mujer se compadece con los dichos del cura durante el servicio religioso. También reconoció que “es la primera vez que hay una denuncia sobre este sacerdote por haber dicho cosas como las denunciadas”.
El funcionario dijo que Arcusín, a pesar de profesar la religión judía, había acompañado a una amiga que tiene problemas de salud a una misa que se ofició en la parroquia Itatí, en la zona norte de Concordia, el domingo 25 de setiembre a las 16.30. Según la denuncia de la mujer, cuando se inició el sermón, el cura párroco recordó que los judíos no reconocieron a Jesús como el Mesías.
La llegada del Mesías
"A eso todos los cristianos lo sabemos, pero lo serio es que, según lo que manifiesta esa señora, (el cura) dijo luego que los judíos son tan mentirosos que tienen el alma podrida hasta los huesos”. Bonelli explicó que “la denunciante realizó la denuncia ante la Delegación de la Secretaría de Derechos Humanos en Concordia porque considera que el cura, en su doble condición de sacerdote y pastor, ha incurrido en actitudes que están reñidas con el tema de los derechos humanos”.
En la denuncia, la mujer recordó que ese día había en la parroquia de Itatí muchos feligreses que fueron testigos de los dichos y agregó que, inclusive, había muchos empleados municipales que la conocen por ser jubilada de la Municipalidad de Concordia.
En la denuncia, Arcusín le manifestó a Bonelli que no es una practicante férrea de su religión familiar, pero reconoció que los dichos del sacerdote “constituyen expresiones antisemitas que afectan a toda la comunidad” en general, independientemente del credo.
La mujer pidió tener en cuenta que “en la actualidad, la iglesia católica, en virtud de sus normativas, excluye el antisemitismo y cualquier otra forma de discriminación (étnica y cultural) de sus enseñanzas religiosas, éticas y morales”.
“El sacerdote, en su doble condición de religioso y pastor, ha incurrido en actitudes que contrarían el interés público y la tutela de los derechos humanos, al discriminar por razones raciales o culturales”, insistió la mujer en la denuncia.
Fuente: El Argentino
