
El primer opositor en reconocer la derrota fue el grupo Clarín. El portal del pulpo multimediático, a poco de cerrados los comicios, informó que “todos los sondeos coinciden en que la Presidenta superó el caudal de votos que había logrado en las primarias”.
Según el monopolio conducido por Héctor Magnetto “el socialista Hermes Binner quedó segundo, aunque a 40 puntos de distancia”.
Algo más optimista, el conservador diario La Nación tituló en portada de su versión on line “Cristina, reelegida por cuatro años más”.
Pasados treinta minutos del cierre del acto electoral, y sin arrojar pronósticos, el medio fundado por Bartolomé Mitre sólo atinaba a decir que “el oficialismo confía en un triunfo arrasador y superior del obtenido en las primarias”, a dar cuenta de que ya hay gente festejando en la puerta del comando de campaña, en el Obelisco y en Plaza de Mayo”, y a espantarse ante la idea de que “el kirchnerismo podría alcanzar las mayorías en el Congreso”.
