Testimonios dan cuenta de la participación de Zitelli en la sala de tortura.
Testimonios dan cuenta de la participación de Zitelli en la sala de tortura.

El ex capellán de la policía de Rosario durante la última dictadura, Eugenio Zitelli, se abstuvo este jueves de declarar ante el juez federal Marcelo Bailaque, quien lo convocó a indagatoria para que diera cuenta de las imputaciones en su contra por crímenes de lesa humanidad.

El sacerdote, que desde 1964 y hasta 1983 ofició como capellán de la policía, se presentó esta mañana en los Tribunales federales de Rosario, donde hizo uso de su derecho a no declarar, informó el fiscal de la causa, Gonzalo Stara.

"Zitelli realizó una breve manifestación y eligió abstenerse a declarar sin contestar preguntas", dijo Stara en declaraciones radiales.

Según fuentes judiciales, el sacerdote que hasta hace poco estuvo a cargo de la iglesia San Pedro de la localidad santafesina de Casilda, anunció que presentará un escrito en su defensa por medio de un representante legal.

"Se le atribuyen una serie de hechos como privaciones ilegítimas de la libertad, tormentos agravados, formar parte de una asociación ilícita más conocida como la patota de (el ex jefe policial de Rosario durante la dictadura Agustín) Feced y un homicidio", resumió el fiscal Stara.

Sobre este último hecho, el representante del ministerio público explicó que se trata del crimen de un militante secuestrado durante la dictadura en Casilda y que luego apareció muerto.

Según Stara, en el acta de defunción figura "muerte por enfermedad cuando la misma dictadura sostuvo que cayó en un enfrentamiento en (la localidad santafesina de) Alvear, mecánica que utilizaba la dictadura para fraguar asesinatos".

Tras su negativa a declarar, Zitelli volvió a la detención domiciliaria que había sido establecida por el titular del juzgado federal 4 de Rosario, Marcelo Martín Bailaque.

El caso del ex capellán policial de Rosario constituye el primero de un religioso que es convocado por la justicia de esta provincia por su  colaboración con el régimen militar.

Numerosos testimonios de sobrevivientes del centro clandestino que funcionó en el Servicio de Informaciones (SI) de la policía local, dieron cuenta durante el juicio por la causa Díaz Bessone, de la presunta participación del cura Zitelli en los interrogatorios ilegales en la sala de tortura.

Fuente: Télam | Foto: El Ciudadano
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