
La Asociación Argentina de Tenis presidida por Arturo Grimaldi, amigo personal de Mauricio Macri, recibió un terreno que había sido desalojado y que –por ley– estaba destinado a convertirse en un espacio verde para uso público.
En mayo de 2011, Héctor Romani, vicepresidente de la AAT (Asociación Argentina de Tenis), adelantó a los medios que gracias a un acuerdo con el gobierno porteño, se construiría finalmente el Centro Nacional de Tenis en un predio ubicado sobre la Avenida Figueroa Alcorta al 7300. “Estamos muy cerca de concretarlo, se nos queman las manos”, dijo Romani, y detalló que allí edificarían entre seis y ocho canchas, un gimnasio, un complejo habitacional, un consultorio médico, un comedor, una playa de estacionamiento y las oficinas de la Asociación.
Ese emprendimiento se basaba en un acuerdo ilegal entre el jefe de gobierno porteño Mauricio Macri y el testigo de su último casamiento,y profesor particular de tennis, el presidente de la ATT, Arturo Grimaldi. Hacía 12 años que los vecinos de la Asociación Vecinal de Fomento Barrio Parque General Belgrano pedían que esos lotes se convirtieran en un “espacio verde de uso público”, tal como establece la Ley 239, por la cual la Nación se los transfirió a la Ciudad en 1996.
El Club Obras Sanitarias ocupó un tercio de ese terreno desde 1985 hasta 2009, año en que Macri intimó a su desalojo bajo el argumento de que “resultaba indispensable concluir con la ocupación irregular” y afectar el terreno “al destino que prevé la ley”.
El desalojo se llevó a cabo en septiembre de este año luego de varios reveses judiciales entre Obras Sanitarias y la gestión del PRO. Los vecinos festejaron la recuperación del parque, pero el entusiasmo duró poco, al ver que en la zona se estaban realizando nuevas obras que nos respondían a sus reclamos. Exigieron explicaciones y recibieron como respuesta un documento firmado por el Ministerio de Desarrollo Económico porteño en una escribanía privada en él se le cedía el predio a la entidad que preside Grimaldi “por cinco años y en forma gratuita”.
Los intereses del vínculo entre Macri y su profesor de tenis se confirmaron en base a una nueva denuncia. La defensora adjunta del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, Graciela Muñiz investiga por estos días la entrega de un subsidio de 50 mil pesos del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a la AAT para un plan de desarrollo de Natación Federada a nivel nacional e Internacional y un proyecto de iniciación a la natación dirigido a todos los séptimo grados de las escuelas públicas de la Ciudad.
Una medida cautelar contra el desalojo presentada hace unos meses a la justicia porteña por un socio de Obras Sanitarias falló a favor de que los servicios sigan siendo utilizados por los alumnos del colegio de ese club.
De la superficie de 46.301 metros cuadrados que mide el predio, Obras Sanitarias usaba la tercera parte, el resto lo ocupan la Universidad Di Tella, un local abandonado, una capilla y la plaza El Salvador. El legislador Daniel Amoroso presentó un proyecto para ceder el predio a Obras Sanitarias por los próximos 20 años.
Mientras continúa el litigio en la justicia y el gobierno porteño mantiene el silencio sobre la gestión del predio, los vecinos denuncian que, por estos días, y sin la presencia de la Policía Metropolitana, ese espacio funciona como un estacionamiento pago, que las canchas siguen siendo ocupadas por jugadores particulares y que flamea en la entrada una bandera argentina con otra amarilla en el mástil.
“Hace unas semanas, aprovecharon el partido de River con Atlético Tucumán para cobrar cuotas que deben ser carísimas por estacionar allí. No sabemos ni siquiera quién está haciendo uso de esos recursos, si la Asociación Argentina de Tenis o el club Obras Sanitarias”, comentó al respecto Julieta Díaz de la Comuna 13. Otros vecinos aseguran además que todos los días custodios de la empresa Prosegur están en el lugar y que justifican su presencia allí por pedido de la AAT.
Fuente: Tiempo Argentino
