
La defensa del ex interventor de la provincia durante la dictadura, José María González, expondrá su alegato el próximo viernes ante el Tribunal Oral Federal de Santa Fe por la desaparición de Mario Osvaldo Marini y la detención de su esposa, Ana María Cavadini.
Los abogados Guillermo Munné y Lucila Puyol, asesores letrados de la familia Marini, y los fiscales intervinientes, Martín Ignacio Suárez Faisal y Patricio Longo, pidieron prisión perpetua para el ex coronel González, que fue el primer interventor de la dictadura en esta provincia, tras el golpe de marzo de 1976.
El Tribunal Oral Federal (TOF) que está integrado por José María Escobar Cello (presidente), María Ivón Vella y Lilia Carnero, escuchará el viernes a la defensa del imputado, de 84 años, que vive en Capital Federal y goza del beneficio de la prisión domiciliaria.
Durante las audiencias, testigos indicaron que el 9 de diciembre de 1975, alrededor de las 19, personal del Área 212 del Ejército ingresó vestida de civil, fuertemente armada y sin exhibir orden de allanamiento ni identificación al domicilio de la calle Jujuy 3618, de Santa Fe, donde vivía "El Grillo" Marini, militante del peronismo, su esposa Ana María Cavadini, y su hijo Germán de 45 días de edad.
Según los relatos, los efectivos de civil esperaron a Marini con las luces apagadas y, cuando entró, fue reducido a golpes.
Marini fue trasladado luego a la comisaría cuarta, sin que desde entonces se supiera nada de él, y su mujer y el bebé llevados a la seccional primera, donde el bebé fue entregado a sus abuelos maternos.
Según versiones de los testigos, Marini habría muerto en las sesiones de tortura y habrían hecho desaparecer su cuerpo, en tanto que su mujer estuvo presa cuatro años y medio.
La casa fue saqueada por el grupo de tareas y desaparecieron los muebles, electrodomésticos, ropas y demás pertenencias de la familia.
Los hechos fueron denunciados en la Conadep en marzo de 1983 y en febrero de 1984, y el padre del desaparecido y los padres de Cavadini presentaron recursos de hábeas corpus ante la justicia federal, que no tuvieron eco.
La fiscalía solicitó el viernes último que se condene al imputado a prisión perpetua por allanamiento ilegal, privación ilegítima de la libertad y homicidio doblemente calificado por alevosía y por la intervención premeditada de más de dos personas, cometidos en perjuicio de Marini.
Asimismo, solicitó la remisión a la justicia federal de cinco de los testimonios que se escucharon durante el juicio, a fin de que se instruya causa penal o se amplíen las investigaciones que se hallen en trámite.
González tuvo un grado importante de participación en la denominada lucha contra la subversión, y el absoluto control sobre todos los procedimientos que se realizaron en la región durante su mandato militar, según recortes periodísticos de la época.
En este sentido, la fiscalía consideró que González -quien a la fecha de los hechos era el Jefe del Comando de Artillería 121, Jefe de Guarnición de Ejército Santa Fe y Jefe del Área 212 de la Sub Zona 21 del Ejército Argentino-, fue el ejecutor en Santa Fe del plan sistemático diseñado en la segunda mitad de la década de 1970 por las Fuerzas Armadas.
Fuente: Télam
