
Tanto la fiscalía, como los abogados querellantes que representan a la familia de la víctima, solicitaron prisión perpetua para los tres acusados de asesinar a Roberto Pimpi Caminos, al sostener que esá probado que los tres planificaron y ejecutaron el crimen.
Durante dos horas la fiscal Nora Marull expuso su alegato ante el tribunal, integrado por Gustavo Salvador, Julio Kesuani y José Luis Mascali, que argumento el pedido de la máxima pena para los acusados René Ungaro, Carlos Betito Godoy yEmanuelo Suárez. Más tarde se escuchó durante una hora alaacusación por parte de los abofgados de la familia de la víctima, Rubén y Gabriel Navas. Finalmente la defensa solicitó un cuarto intermedio hasta las 25 de este miércoles por entender que los participantes de la audiencia estaban cansados y sin la debida concentración. A pesar de las quejas los jueces aceptaron el pedido de la defensa.
En consecuencia, este miércoles la defensa inegrada por los abogados Mario Ducler, Fausto Yrure y Marcelo Piercecchi contestarán los argumentos presentados pore la fiscalía.
En su alegato la fiscal admitió que no se puede precisar quien efectuó los disparos que terminaron con la vida del ex barra leproso pero que eso no es un detrimento del pedido de pena porque a lo largo del juicio se presentaron suficientes pruebas de que los tres acusados tenían el mismo propósito, que planificaron y ejecutaron a Caminos.
Marull desarrolló cuatro nudos en su exposición para argumentar la responsabilidad de los tres acusados. El primero era le enemistad manifiesta de Caminos con los presuntos autores. El segundo nudo es el redireccionamiento de las pruebas a partir de las declaraciones de los testigos. El siguiente es el desbaratamiento de las coartadas que ubicaban a los imputados en lugares diferentes al de Servando Bayo 1484 y por último la cantidad de llamadas cruzadas entre los tres.
Marull dijo que son pilares las declaraciones de los testigos directos que escucharon a los imputados jactarse de haber realizado el crimen, en referencia a lo declarado por Jorgelina J. y de Cristian C. quienes escucharon a Ungaro decir: "Yo maté al Pimpi".
"No sólo estaban en el lugar Ungaro y Godoy. Suarez dio tantos detalles que no puede volver de sus declaraciones" dijo la fiscal. "Esa noche (Caminos) iba a ir al casino de Victoria. Terminaron en el bar Ezeiza y a las 5.25 lo mata un hombre con gorrita blanca" agregó.
Con respecto a Ungaro, Marull contó que junto con Ricardo U, quien también atestiguo en el juicio, el imputado se movió por la ciudad tratando de ubicar a Caminos. Inclusive Ricardo U declaró haber pasado por el bar Ezeiza, recordó la fiscal.
Para Marull queda claro y probado que para encontrar a la víctima fue necesaría la participación de Suarez quienh esa noche se encontreaba en una reunión familiar, de la cual se ausentaba cada tanto para informarle a los dos imputados restantes el paradero de ex jefe de la barra leprosa.
Además destaco la funcionaria que Suarez cambio su declaración en cinco oportunidades.
En su alegato Marull afirmó con respecto a Godoy y Ungaro que ambos concurrieron, la noche del crimen, al boliche Bonita y posteriormente a la comisaría 6º debido a que dos amigos de los acusados fueron demorados por una riña ocurrida en la disco entre ambos. La fiscal da por cierto estos hechos y interpretó que la intención de ambos era "estirar el tiempo" que permanecieron en estos lugares como coartada que demostraría con a esa hora no pudieron estar en el lugar del asesinato.
"El desbaratamiento de esta coartada se basa en las declaraciones de Pamela C. y Betiana E. y distintos policias que declararon. Godoy declaró en su momento que se había ido sólo en su Fiat Uno de la comisaría y Ungaro sostuvo que de la seccional partió a una panchería. Se demostró que nada de eso fue real", sostuvo Marull.
Finalmente la fiscal expuso como prueba de la autoría de Suarez, Godoy y Ungaro la cantidad de llamdas entre los tres y diferentes conoocidos, como Diego Panadero Ochoa, en el transcurso de la noche del crimen. Según Marull los tres imputados se encontraron horas antes del crimen y se ubicaron antes y despues de la hora del asesinato. Las llamadas entre los implicados continuaron durante todo el día, esto para la fiscal es un indicio de la responsabilidad de los tres en la autoría del hecho.
Por su parte la querella también solicitó la pena de prisión perpetua, sumandole el agravante de alevosía.
"Estaba rodeado de amigos que lo traicionaron dejándolo solo frente a su matador", dijo el abogado Rubén Navas, quien aclaró que "había una enemistad manifiesta entre Ungaro y Caminos, ya que éste lo había baleado en el 2007 en un bar del centro y el Pimpi no lo denunció por tener códigos".
Posteriormente Gabriel Navas explicó la solicitud de alevosia por parte de la querella, al considerar que Caminos fue asesinado cuando estaba en el piso sin posibilidad de defenderse. Y culmino diciendo: "Señor Juez, termino con unas palabras de Ochoa leídas en este juicio. «¿Que quieren? ¿Que los ayude? Con la gilada que se mandaron que los ayude Dios…»".
