
Al término de la extensa sesión en la que, entre otros proyectos, fueron aprobados el Presupuesto 2012 y el incremento en la tasa general de inmuebles, el quórum en el Concejo Municipal se deshizo en medio de un acalorado debate por la fracasada pretensión del oficialismo de otorgarle a la intendenta entrante, Mónica Fein, facultades extraordinarias para decidir el valor del boleto del transporte urbano.
Una de las más duras réplicas contra la iniciativa provino del concejal Jorge Boasso, quien a los gritos tildó al proyecto de "golpe institucional, un intento para que haya 22 floreros, callados la boca, mientras una sola persona define todo con concentración de poder. ¿Nosotros, qué mierda somos?”.
Mónica Fein tuvo este jueves su primera derrota política antes de siquiera asumir el gobierno. Minutos antes de votar la moción oficialista de concederle poderes extraordinarios para poder aumentar el boleto del colectivo a su antojo, tres ediles del sector socialista que responde a Rubén Giustiniani abandonaron el recinto en señal de su oposición a la iniciativa.
Tras ellos salió el presidente del cuerpo, Miguel Zamarini, quien convocó a un cónclave de urgencia en su despacho para persuadirlos. Cuando parecía haberlos convencido de retomar sus bancas, ya era tarde: la oposición había abandonado el recinto y la sesión no pudo continuar.
Previamente, habían sido sancionados el presupuesto 2012, la suba generalizada de la tasa general de inmuebles (TGI) y la creación del sexto radio catastral para las torres de Puerto Norte. El cuerpo avaló también, y por unanimidad, la implementación de carriles exclusivos para el transporte público y el estacionamiento sobre ambas manos durante la noche en determinadas calles de la ciudad.
Como se esperaba, el concejal Héctor Cavallero (PPS), le dedicó varios minutos al debate del Presupuesto. El edil dijo apoyar el mensaje del Ejecutivo por respeto "a la voluntad soberana del pueblo", aunque advirtió que "hay que encender luces rojas" por el alto nivel de endeudamiento del Municipio.
El ex intendente recordó su experiencia en 1995 cuando debió gobernar sin Presupuesto, y apelando a "las vueltas de la vida", señaló que la intendenta electa Mónica Fein, como diputada nacional, no votó el Presupuesto nacional.
El concejal cargó duramente contra el secretario de Hacienda, Gustavo Asegurado. "Tiene ideas neoliberales, se endeuda en dólares a tasas del 15 por ciento", precisó Cavallero. El titular del bloque del PPS dijo que a América Latina la "pusieron de rodillas por la deuda", y analizó lo que sucede en varias naciones europeas que están atravesando por idéntica situación.
Además, señaló que no hay previsión para los futuros aumentos salariales que se discutirán en paritarias. Finalmente, pidió que la intendenta electa realice una amplia convocatoria porque "la situación del Municipio es muy difícil".
El Fein del quórum
La delegación de facultades al Ejecutivo comenzó a discutirse a las 22. La socialista Clara García justificó el planteo remarcando que 2012 será un año "complicado en materia económica por las paritarias y las indefiniciones respecto a los subsidios nacionales".
Uno a uno, los concejales opositores se sucedieron en una furiosa embestida contra el pedido socialista. María Eugenia Bielsa calificó a la medida como "inadmisible ya que mediante una ordenanza no se puede cambiar una ley provincial ni la Constitución que fija claramente las competencias del Concejo".
El justicialista Fernando Rosúa fue más duro. Acusó a Fein de ser "hipócrita, de fomentar el diálogo y el consenso y por otro lado presentar este proyecto por temor a la etapa política que se viene en el Concejo, perdiendo toda legitimidad. ¿Con qué cara va a venir a este cuerpo a asumir el 10 de diciembre después de quitarle atribuciones a concejales que aún no asumieron?", se preguntó.
A los gritos, Jorge Boasso denunció un "golpe institucional, un intento para que haya 22 floreros, callados la boca, mientras una sola persona define todo con concentración de poder". Y disparó: "¿Nosotros qué mierda somos?”.
El reutemista Diego Giuliano advirtió sobre las consecuencias "legales, sociales y políticas de esta decisión que intenta tomar el oficialismo para que los concejales renuncien a una facultad que es irrenunciable".
La sesión estaba por terminar cuando al menos tres ediles del sector de Giustiniani amenazaron con no apoyar el proyecto. El presidente del cuerpo, Miguel Zamarini reunió a la tropa en su despacho, pero cuando logró convencer a su bancada de la necesidad de acompañar la suba del boleto sin permiso del cuerpo ya era tarde: la oposición abandonó el recinto y dejó sin quórum el debate.
Fuentes: La Capital, Rosario 12
