Como todos los 19 de diciembre, familiares de víctimas de la represión desatada por el gobierno del entonces jefe de Estado provincial, Carlos Reutemann, realizaron un acto frente a Tribunales para exigir “justicia para los nueve asesinados por la policía santafesina”.
Las palabras que más se escucharon la mañana de este lunes, bajo el agobiante sol que golpeaba sobre el pavimento de calle Balcarce, fueron dos: “justicia” e “impunidad”. A diez años de las trágicas jornadas de 2001, sólo hubo dos condenados, los asesinos de Claudio Pocho Lepratti y de Graciela Acosta. En el primero de los casos, el oficial Ernesto Velázquez, ya quedó en libertad tras cumplir un tercio de su pena. La suerte del victimario de Acosta está por seguir los mismos pasos.
El acto comenzó a las 11, cuando un grupo de militantes en bicicletas, que habían salido el jueves 16 desde la ciudad de Paraná, llegó a la manzana donde se erige el palacio de los Tribunales provinciales de Rosario. La movida estuvo enmarcada en una semana de actividades para recordar a los caídos del 19 y 20. Los ciclistas eran casi todos compañeros de militancia de Lepratti, pibes de barrio Ludueña que acompañaron las distintas experiencias que Pocho impulsó en ese castigado arrabal rosarino.
Alrededor de las 12, un escenario improvisado sirvió para que los esposas, hijos y madres de los ocho asesinados en Rosario, eleven su reclamo de justicia, tanto para los responsables materiales como para los intelectuales de la represión. La figura del ex gobernador Carlos Reutemann, fue la más repudiada de la jornada.
Mary, la esposa de Rubén Pereyra, asesinado a la altura de la autopista Rosario – Buenos Aires, exigió “justicia no sólo por Rubén, sino por mi hija Aldana, que ese día tenía apenas unos meses y hoy ya tienen 11 años”. “Recordar esto es muy duro” dijo Mary y reclamó que “este año no se recuerde sólo el corralito sino que se recuerde todos los asesinados del 2001”.
También hizo uso de la palabra, Liliana, la madre de otra de las víctimas, Ricardo Villalba. “Hasta hoy no hay justicia por él ni por nadie. Como no hay justicia por parte de esta justicia, la justicia tendrá que salir de todos los que estamos hoy acá. Voy a seguir luchando por mi hijo y por todos”, expresó.
Zara, hemana de Walter Campos, recordó que su hermano “fue asesinado el 21 de diciembre por un francotirador de las TOE (Tropas de Operaciones Especiales)”, y denunció que “el hombre que lo mató, Omar Iglesias, no fue condenado”. “Queremos que se abra la causa, que se investigue bien, porque tiene que estar tras las rejas y dejar su cargo, para que no vuelva a pasar que no haya más gatillo fácil, y que dejen de matar a los pibes del barrio, a la gente pobre”, concluyó.
Por su parte Celeste Lepreatti, hermana de Pocho, explicó que “a diez años tenemos una sensación de que el tiempo no ha pasado y que todo esto pareciera ayer. Pero si lo miramos desde el lado de la justicia, decimos que diez años es mucho tiempo, demasiado”.
“Seguimos reclamando esta justicia que no ha llegado ‒continuó Lepratti‒. Entendemos que estas condenas a dos policías únicamente, por el asesinato de mi hermano y de Graciela Acosta, no alcanzan, no fueron satifactorias esas condenas, sabemos que el policía que mató a mi hermano ya está afuera, y que el policía que mató a Graciela pronto gozará del mismo beneficio. Con ellos libres ya no queda nadie rindiendo cuentas, y sabemos que fueron muchos más los responsables de la masacre”.
Celeste Lepratti, hizo un alto para hablar de las responsabilidades políticas de la represión: “En estos diez años, Carlos Alberto Reutemann no fue llamado ni siquiera a declarar, ningún juez santafesino lo creyó necesario. No tubo que dar explicaciones nunca. (Enrique) Álvarez y (Lorenzo) Domínguez, Secretario de Seguridad y Ministro de Gobierno de Reutemann, fueron sobreseídos muy rápidamente”.
“A diez años la impunidad es muy grande ‒cerró su discurso Celeste‒. Y esto, luego de que realizamos un encuentro la semana pasada, con familiares de víctimas de las represión de diciembre de 2001 en todo el país, vemos que esto se repite en todas las provincias. Este encuentro fue muy importante para encontrarnos, para ver cómo están en cada lugar y nos permitirá nacionalizar la causa, que esta causa sea una sola”.
Luego de la palabra de los familiares de las vícitmas, hablaron, entre otros, jóvenes compañeros de Pocho, como Milton, Varón y Emilio, fundadores del Bodegón Cultural de Pocho, en barrio Ludueña. También tomaron los micrófonos Carlos Nuñez, el director de la Bilbioteca Pocho Lepratti y Gustavo Martínez, secretario general de ATE Rosario y ex compañeros de militancia de Lepratti en la ex cocina centralizada.
Las actividades por el 19 y 20 continuarán con una movilización que parte a las 18 de plaza San Martín hacia el Monumento a la Bandea. Y mañana con una radio abierta y festival cultural también a las 18 en plaza san Martín.
Foto: Juane Basso
