
Chita, el fiel compañero de Tarzán, murió en vísperas de navidad a causa de una insuficiencia renal. Jiggs, nombre original del octogenario primate, era en realidad macho, pero dado su apodo inglés (Cheetah), que en su versión castellanizada sonaba femenino, para el mundo hispano siempre fue una hembra.
Chita participó en doce películas de Tarzán en la década del treinta y cuarenta, aunque no fue la única: hubo otros tres chimpancés que se alternaban con el las secuencias, siempre había por lo menos dos en el set de filmación.
Fue candidato en tres ocasiones para ocupar una parcela en el paseo de las estrellas de Hollywood, donde figuran Lassie y Rintintín, pero ese reconocimiento nunca llegó.
Sin embrago, en concordancia con su cumpleaños número 74, Chita recibió el único galardón cinematográfico de toda su carrera, una estatuilla otorgada en el Festival Internacional de Cine de Comedia de Peñíscola, España.
"Le encantaba pintar con los dedos y el fútbol. Firmaba sus cuadros con brochazos de colores, con la huella dactilar de su dedo índice, para luego venderlos y poder financiar así la pequeña reserva de primates de Florida en la que vivía desde los años sesenta", relató Dan Westfall, su último cuidador.
Figura en el Libro Guiness como el simio más longevo del mundo desde 2001. Los chimpancés suelen vivir 25 o 30 años en estado salvaje, y entre 35 y 45 en cautiverio. Pese a su larga vida, el chimpancé más famoso de la pantalla grande murió sin dejar descendencia.
