
Los ediles Jorge Boasso y Roberto Sukerman cuestionaron la extensión del sistema de aparcamiento municipal y coincidieron en que la medida de la intendencia “tienen un mero fin recaudatorio y es funcional a los intereses de la empresa Tránsito Rosario”.
El concejal del bloque Radical, Jorge Rosario Boasso, sostuvo que “la ampliación del estacionamiento medido presume un mero afán recaudatorio y compensatorio para la empresa concesionaria por las cuadras que perderá con los carriles exclusivos”.
Al advertir sobre la nueva extensión del estacionamiento medido el edil del radicalismo solicitó que el Departamento Ejecutivo “ingrese al Concejo el estudio técnico de saturación vehicular que respalde esta decisión”.
Para Boasso “la ampliación del estacionamiento medido fuera de los boulevares advierte una falencia en el sistema y presume un mero afán recaudatorio que nada tiene que ver con mejorar la entrada, circulación y rotación de vehículos en zonas de congestión o saturación”.
El edil destacó que el sistema de estacionamiento medido debe perseguir un fin de servicio al ciudadano para que pueda utilizarlo cuando tenga la necesidad de realizar una actividad específica y agrega que “debe establecerse en zonas comerciales, financieras, de espectáculos públicos, aledañas a hospitales, sanatorios y centros de salud”.
Por último indicó que “es en esos lugares donde se justifica promover la rotación en el estacionamiento, con una finalidad de bien común”.
Para Sukerman hay “falta de planificación urbana”
El presidente del bloque del Frente para la Victoria (FPV), Roberto Sukerman, consignó con relación a la ampliación del radio de aplicación del estacionamiento medido que “el gobierno local demuestra una vez más la falencia en el planeamiento urbano de la ciudad”.
Sukerman recordó que “los ciudadanos tendrán que pagar estacionamiento medido en otras 180 cuadras de la ciudad, puesto que se incorporarán dos radios” y en tal sentido precisó que el primero estará comprendido por las calles Alvear, Rivadavia, Balcarce y Cochabamba y el segundo por la zona de Cochabamba, Juan Manuel de Rosas, Montevideo y Alvear. También están incluidas las dos manos de bulevar Oroño y de avenida Pellegrini.
En este sentido, Sukerman resaltó que “esta política demuestra que dicha ampliación tiene un mero fin recaudatorio y es funcional a los intereses de la empresa Tránsito Rosario, a la que intenta compensar por la pérdida de cuadras debido a la implementación de los carriles exclusivos”.
Más adelante el concejal del FPV indica:“Observamos cómo el gobierno local lleva adelante ‘políticas de planeamiento’ de la ciudad sin tener en cuenta el bienestar y las necesidades de los vecinos, quienes en este caso deberán pagar por el uso del espacio público para beneficiar a un privado”.
Considera asimismo que “debe existir una planificación integral de la urbanización de la ciudad que incorpore la mayor cantidad de demandas de los ciudadanos y que esté orientada al bienestar de los mismos”.
De igual modo Sukerman indicó : “Nosotros consideramos que la problemática del tránsito no se puede escindir de la del transporte; es así que se deben implementar medidas como, por ejemplo, aquellas tendientes a desalentar el uso del vehículo particular, mejorando notablemente el transporte público, restringiendo de manera inteligente la entrada al microcentro, y en el caso específico de las cocheras subterráneas se debe tener en cuenta la importancia de llevar a cabo los estudios de impacto ambiental correspondientes; porque se muestra como si fuese sencillo hacer cocheras subterráneas cuando durante años no se fomentó la construcción de edificios de cocheras y se permitió la construcción masiva de edificios sin cocheras".
