
El Tribunal Oral en lo Criminal N°1 (TOC1) de Morón dictó este miércoles por la noche la prisión domiciliaria para el sacerdote Julio César Grassi, condenado a 15 años por abuso sexual y corrupción de menores en 2009.
El letrado querellante Juan Pablo Gallego aseveró que "es una primera señal de justicia el hecho de que este sujeto pase a ser igual ante la ley, o que sea un poco menos desigual". Y agregó: “Durante diez años se burló de la Justicia, logró postergar un proceso durante años. Pese a eso, se lo condenó, pero estaba gozando de una libertad que no merecía, y por violar las condiciones ha sido efectivamente detenido, por lo que es una satisfacción".
Las condiciones que Grassi violara y a las que Gallego se refiere se sintetizaron en tres denuncias oportunamente tratadas en la audiencia. La primera de ellas, y desestimada por el Tribunal, remite un supuesto diálogo sobre el caso Candela Rodríguez que el religioso habría mantenido con el abogado Fernando Burlando dentro de la Fundación Felices Los Niños.
El TOC N°1 tampoco tuvo en cuenta la segunda denuncia por cambio de domicilio puesto que testigos corroboraron que el sacerdote continuaba viviendo en San Justo.
Finalmente, los jueces sí hicieron lugar a la denuncia sobre manifestaciones del cura emitidas en septiembre pasado durante un programa de televisión en el canal América 24. En aquella oportunidad el religioso se había referido a su acusador y víctima, Gabriel, como "extorsionador, cobarde y mentiroso".
En la lectura de su resolución, los jueces Daniel Lepen, Mario Gómez y el presidente del Tribunal Claudio Charinade, destacaron que al haber violado la restricción de no referirse a su víctima en público se le otorgaba la prisión domiciliaria porque de no castigarlo con un arresto efectivo "no había otra medida de coerción mayor” para que dejase de hacer alusión a su víctima. Se privilegió de esta forma, los derechos y la dignidad de la víctima por sobre el castigo a Grassi.
Además de la prisión domiciliaria, el cura deberá presentarse una vez por semana acompañado de la persona que él designe en la sede de los Tribunales de Morón. Tampoco podrá quedarse solo con ningún menor de edad, ingresar a la Fundación Felices los Niños, salir del país y referirse a ninguna de sus víctimas, al tiempo que tampoco podrá cambiar de domicilio sin permiso judicial.
Tanto los abogados querellantes como el fiscal manifestaron su conformidad con el fallo de los miembros del Tribunal y aseguraron que "se logró por primera vez el primer fallo justo en esta causa".
Satisfecho, Sergio Piris, el abogado defensor de Gabriel dijo estar “conforme ya que este caso era el único que conocía de un pedófilo condenado en dos instancias con 15 años de prisión que estaba libre".
El fiscal en la causa, Alejandro Varela, sostuvo que el dictamen "no modifica en absoluto el resultado final de la sentencia, únicamente es lo que viene pidiendo la Fiscalía de hace unos 10 años, que es la detención".
Por la otra parte, el abogado defensor de Grassi, Ricardo Malvicini, admitió no compartir “los criterios de este fallo, ahora nos sentaremos a evaluar si vamos a apelar esta medida en la Cámara de Apelaciones o en Casación" y añadió: "esto no modifica en nada la situación de la causa que esperamos resuelva la Suprema Corte provincial".
Fuente: Télam
