Un conflicto inesperado amenaza la continuidad de Jesús Méndez. El jugador se ausentó de la práctica y viajó a Buenos Aires para resolver su salida de Boca Juniors. Los clubes llegaron a un acuerdo pero el mendocino no está satisfecho. La llegada de Riquelme al Canalla parece estar cada vez más lejos.
Cuando todo parecía encaminado para realizar una pretemporada pensando sólo en el ascenso tan ansiado, la dirigencia del club de Arroyito se encontró con un conflicto inesperado entre Jesús Méndez y Boca que pon en riesgo la continuidad del volante en el Canalla.
Vale recordar que Boca y Central acordaron el viernes el canje del 50 por ciento que los canayas tenían de Damián Díaz por la totalidad del pase de Méndez en poder de los xeneizes.
Lo que las partes no contemplaron es satisfacer al propio Méndez, quien al interiorizarse de la transacción exige el porcentaje correspondiente por su transferencia, como así también el cobro del contrato vigente con Boca hasta junio del año que viene.
De todos modos la dirigencia de Central no cree que la continuidad de Méndez en el club esté en riesgo. Pero mientras se demore el acuerdo con Boca el jugador no retomará los entrenamientos en Arroyo Seco.
La novela de Riquelme
Respecto al futuro de Juan Román Riquelme, volvieron a salir a flote nuevos rumores que vinculan al diez de Boca con Rosario Central, sobre todo luego que se descartara la llegada del diez de Boca al fútbol de Brasil.
Hasta el momento toda está novela esta tejida de rumores y trascendidos ya que ninguna voz oficial salió a aclarar la situación. Es el propio Miguel Russo quien está llevando la negociación con Riquelme porque mantiene una relación de amistad con el jugador luego de su paso en el 2007 como entrenador de la entidad de la ribera.
Todo o nada puede pasar con respecto a este tema y más teniendo en cuenta que faltan 10 días para el cierre del libro de pases para los clubes de Primera y 17 para los del Nacional B. Lo que no se sabe es cuántos son los capítulos que restan para que esta novela llegue a su fin.
Fuente: Rosario 12
