
A diferencia de lo que planteara Susana Trimarco en su visita a Rosario, trabajadoras nucleadas en la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (AMMAR) solicitaron se regule el trabajo sexual y se opusieron a la clausura de clubes nocturnos “que no ayuda a combatir la trata, sino que la invisibiliza”. Por otro lado, en nuestra ciudad, este lunes se lanzó una campaña contra el turismo sexual.
En ocasión del convenio entre la Universidad Nacional de Rosario y la Fundación María de los Ángeles de Tucumán, que lleva el nombre de la hija que desde hace diez año busca incansablemente y a partir de la cual realiza innumerables acciones contra las redes de explotación sexual, Trimarco ponderó la relevancia de convencer a quienes sostienen que la prostitución es trabajo que de hecho “no lo es”.
“Sólo los proxenetas ganan buen dinero, ellas no tiene nada y terminan enfermas”, indicó en aquel entonces y confesó: “Muchas mujeres que lo dicen, cuando hablan conmigo en la intimidad, reconocen que eso no es un trabajo. Siempre les pregunto a esas mujeres: «¿Ustedes tiene obra social? ¿Dinero ahorrado? ¿Casa? ¿Mandan a sus hijos al colegio?». Y me contestan que no, que son pobres mientras los proxenetas que ellas defienden, porque son constantemente amenazadas, ganan buen dinero”.
No obstante, sobre la misma problemática, la titular de Meretrices, Claudia Carranza, sostuvo una posición completamente distinta al explicar las características de un proyecto de ley desde la organización están desarrollando y que tiene como objetivo regular el trabajo sexual. “Esa ley hace la diferencia, garantiza quiénes pueden realizar tal trabajo: libres, siendo mayores de edad, por voluntad propia, sin patrón ni explotación”. De este modo, desnudó la concepción misma de prostitución que defiende, muy diferente por cierto a la de Trimarco que, como cualquier otro labor, debe gozar de “los derechos y garantías (enmarcados en el) Ministerio de Trabajo”.
En tanto, respecto del cierre de locales que bajo distintas denominaciones -como whiskerías, cabarets u otras- funcionan como prostíbulos, y sobre lo cual la diputada provincial por el SI, Alicia Gutiérrez presentó un proyecto a fines de junio, la dirigente meretriz señaló que otras provincias lo han implementado en el pasado pero que ello no ayudó a “combatir la trata (por cuanto) la clandestiniza más y la invisibiliza”. “Lo que estaba en un lugar visible no lo va a estar, entonces es más difícil controlar y saber quién trabaja”, argumentó.
“Da lugar a que estas redes sigan funcionando”, lanzó y conminó “a escuchar a las trabajadoras sexuales sin estigmatización. Hay que reconocer una realidad y deben garantizarse los derechos”.
Turistas sensibles contra la trata
La Municipalidad de Rosario firmó este lunes un convenio a través de su oficina de Derechos Humanos con el Ente Turístico (Etur) y la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica y Afines Rosario (AEHGAR) para aunar esfuerzos en la lucha contras las redes de explotación sexual y “sensibilizar a turistas y ciudadanos».
La iniciativa llamada «Rosario Turística, sin Trata de Personas ni Explotación Sexual” capacitará a los empleados de los 63 hoteles y 86 locales gastronómicos asociados a la AEHGAR para que logren identificar -y actuar- delitos de esta índole. Delitos que, en opinión de Pichi de Benedictis, titular del Etur, “es algo que en el campo del turismo” se da con mucha frecuencia.
“A nivel internacional, los hoteles, son uno de los principales lugares donde se lleva adelante la explotación sexual de mujeres. Es el espacio donde más se ejerce”, concordó Gabriela Sosa de la oficina de Derechos Humanos de la Municipalidad. Algunos viajeros no buscan solamente paisajes bonitos, sino satisfacer una pulsión sexual que no discrimina edad ni género.
“La idea es prepararlos para que estén alerta ante situaciones de este tipo. Que estén atentos a la documentación que presentan los pasajeros, para saber si hay menores y si se encuentran en una situación sospechosa y que cuenten con recursos institucionales para denunciar lo ocurrido», detalló.
La flamante campaña hará foco en las zonas aledañas a la Terminal Mariano Moreno y el barrio de Pichincha; instalará cartelería y folletería para persuadir a potenciales clientes generar conciencia en la comunidad.
«Se trabajará fuertemente en los lugares que son más atractivos para los turistas, como es la zona de Pichincha, pero también los que están más cerca de la terminal de ómnibus de la ciudad donde hay alojamientos comunes y temporarios y más de una vez se ha detectado el ejercicio de la prostitución ajena sin documentación», concluyó Sosa.
Fuentes: Rosario 3, Notife.
