Durante la inauguración del puente que enlaza Circunvalación con el acceso a la autopista a Santa Fe, y a través de videoconferencia, la jefa de Estado le aseguró al gobernador santafesino que no hubo intromisión de su parte en el tratamiento de la reforma tributaria, recientemente postergada para la semana próxima, y exigió al socialista que aplique en la Provincia “el mismo federalismo que se pide a nivel nacional”. Y de paso reprochó al PJ local las diferencias evidenciadas en el seno de la Legislatura.
La primera mandataria encabezó, desde Casa Rosada, el acto de habilitación del intercambiador de tránsito de la avenida Circunvalación y la autopista a Santa Fe, a través de una teleconferencia que reunió en el club Residentes de Parque Field al mandatario provincial Antonio Bonfatti, al titular del bloque de diputados nacionales del Frente para la Victoria Agustín Rossi, y al intendente de Granadero Baigorria en licencia y actual secretario de Transporte de la Nación Alejandro Ramos, y aprovechó para sentar posición en torno al debate por el proyecto impositivo que el PJ santafesino postergó este jueves en la Legislatura. “No quería dejarlo pasar. Hoy estuve hablando con el diputado Agustín Rossi (sobre la reforma en Santa Fe). Sé que usted es un federalista y jamas aceptaría que una presidenta le diga lo que tiene que hacer”, comenzó diciendo Cristina en referencia al gobernador. “Usted sabe que quienes están sentados como legisladores no actúan por lo que dice esta Presidenta sino por los intereses de su provincia”, prosiguió en tono amable pero con mucho énfasis, y aclaró: “La presidenta no manda emisarios; cuando quiere algo va, lo dice y lo presenta”.
Tras remarcar que “quien gobierna (Santa Fe) es Antonio Bonfatti y no Cristina Fernández de Kirchner”, y que “lo que pasa en cada provincia es responsabilidad de cada gobierno”, la Presidenta señaló: “A usted lo respeto profundamente como a todos los gobernadores del país. A todos (los gobernadores) los veo como mis colegas, aunque con menor grado de responsabilidad porque es una provincia”.
En otro tramo de su oratoria, la jefa de Estado le reprochó a Bonfatti que “la administración socialista deriva la mayoría de los recursos a las ciudades de Rosario y Santa Fe”, y exigió “un esfuercito para que el federalismo que se le reclama a la Nación se aplique también en la provincia”. En ese momento, el gobernador atinó a defenderse señalando que “nunca se pensó en una intromisión del gobierno federal” en el asunto de la reforma tributaria, y destacando el buen diálogo que mantiene su gestión con los legisladores de la oposición justicialista: “Nunca pensamos en algo así. Lo que se está buscando es una mayor autonomía fiscal y contamos con un excelente diálogo con los diputados de la oposición, en especial con el PJ. No nos vamos a poner en contra ya que si le va bien al país, le va bien a Santa Fe”, dijo el gobernador y le bajó el tono a la polémica.
Lejos de aceptar los argumentos esgrimidos por el socialista, Cristina retrucó y deslizó que “estaría muy bueno también que los legisladores nacionales socialistas tuvieran una buena relación con el gobierno. Así, una mano lava la otra y las dos lavan la cara”.
Previamente, el contacto presidencial que fue transmitido por la TV Pública incluyó a la localidad santafesina de Moisés Ville, donde se están realizando obras de refacción en la sinagoga Brenner, y a la ciudad bonaerense de Avellaneda, donde quedó inaugurado el edificio municipal que lleva el nombre del ex presidente Néstor Kirchner.
Fotos: José Granata/Télam
