El presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, celebró el 150 aniversario del máximo tribunal e inauguró “el año judicial”. Dijo estar a favor de que los jueces paguen impuesto a las ganancias.
Lorenzetti brindó un mensaje en el que el presidente de la Corte señaló que con fallos sobre la libertad de expresión, los derechos a la intimidad, a la igualdad, a la vivienda y la protección de la propiedad, salarios de los trabajadores y jubilados, la Corte “ha dado un paso más en estos años de democracia, eso lo podemos decir con orgullo”.
Antes, el titular de la Corte había criticado la labor del tribunal que lo precedió, el de “la década del 90”, cuando, según Lorenzetti, hubo “retrocesos” y “postergación” en la protección de algunos de esos derechos.
En un acto que también fue presentado como el de “apertura del año judicial”, Lorenzetti marcó la intención de “dedicar todo el año” a exponer la posición de la Corte en temas “centrales” tales como los derechos humanos y los vinculados a la economía social.
El presidente de la Corte Suprema de Justicia se expresó a favor de que «los jueces paguen el impuesto a las ganancias». Lo afirmó en el acto de apertura del año judicial, que coincidió con el 150 aniversario del máximo tribunal.
«Yo en particular lo he expresado cuando fui confirmado en el Senado, favorable a la modificación, que todos paguemos Impuesto a las Ganancias», afirmó Lorenzetti tras el acto de apertura del año judicial.
Lorenzetti explicó que «lo que pasa es que dentro del Poder Judicial hay diferentes visiones y además hay bastantes diferencias técnicas y por eso es bueno que lo trate el Congreso y los jueces van a discutirlo y a hacer sus propuestas ahí».
«Es un tema que hay que cambiarlo, no nos parece bien», sostuvo Lorenzetti en un breve contacto con la prensa que mantuvo al término del acto.
Al encuentro asistieron magistrados y funcionarios de todos los tribunales y fueros, integrantes del Poder Legislativo, académicos, miembros de ONG y referentes de la sociedad civil, entre otros.
El Máximo Tribunal celebró su aniversario con motivo de la primera sentencia, dictada el 15 de octubre de 1863, en el caso “Miguel Otero c/ José H. Nadal, su ejecución”. La fecha fue instituida en 1963, cuando la Corte celebró su centenario, en el inicio del gobierno democrático presidido por Arturo Humberto Illia.
Textuales del discurso del presidente de la Corte
“Agradecemos esta presencia de todos los sectores de la Justicia. En ocasiones, la costumbre nos lleva a mencionar al Poder Judicial de modo simplificado, como si fuera un solo sector, pero hay muchos, y muy diferentes entre sí… Cada uno tiene sus temas y problemas diferentes.”
“Los constituyentes pensaron que debía existir un tribunal supremo, cabeza de este poder del estado, y ése tribunal es esta Corte Suprema de Justicia de la Nación. Es este mismo estatus constitucional el que hace que nosotros debamos ser respetuosos de la diversidad y la pluralidad de opiniones que se dan en los distintos estamentos internos de las justicias federal, nacional y provincial.”
“Durante muchos años la Corte fue un lugar para pocos, cuando debió ser para todos, cuando debió ser la casa de todos los argentinos, sin distinciones. Por eso hemos insistido tanto en que concurran a esta sala, en audiencias públicas, los pueblos originarios, los organismos de derechos humanos, las organizaciones ambientales, los habitantes de las villas, los niños que habitan en las orillas del Riachuelo. Todos los ciudadanos, ricos o pobres, de la Capital Federal o del interior, tienen iguales oportunidades de acceso a la Justicia.”
“En lo que se refiere a la organización interna, hicimos numerosos cambios dentro de la Corte: hemos disminuido la cantidad de sentencias ; si separamos, como lo hace la Corte de Estados Unidos, entre peticiones rechazadas y sentencias de fondo, hemos llegado a un numero razonable que no supera las trescientas anuales y va descendiendo.”
“Hay un tema que nos preocupa muchísimo y sobre el cual hablamos en el discurso del año pasado. Cada uno de los argentinos tiene en su memoria y en su corazón, el nombre de una tragedia: “República Cromañón”, “Lapa”, “Río Tercero”, “Once”, “Amia”, “Embajada de Israel”, “crímenes de lesa humanidad”. Las tragedias colectivas se transforman en tragedias judiciales porque las normas de procedimiento son antiguas, no están pensadas para las megacausas. Por eso es imprescindible convocar a los demás poderes del Estado, tanto nacional como provincial, para discutir un régimen procesal especial para estas tragedias, para que no veamos grupos de personas reclamando justicia año a año. Ese régimen también debe incluir a las acciones preventivas.”
“El juez que se mira a sí mismo debe dejar paso al juez que mira a la sociedad.”
“La Corte es un lugar donde se expanden derechos y se abren las puertas para cooperar en la transformación de un país.”
“No sólo debemos cuidar la memoria, sino también sentar las bases para que nuestros hijos y nietos puedan decir lo que piensan, discutir libremente, soñar con cambiar el mundo, sin que nadie los persiga.”
“Nuestra misión no es dejar un registro para las crónicas policiales de peleas entre vecinos; nuestra misión es dejar un registro para la historia. Por eso es que debemos concentrarnos en los grandes temas del país, que preocupan a nuestro pueblo y preocuparán a las futuras generaciones.”
“La Corte debe ser la casa de todos los argentinos, porque debe garantizar sus derechos y expandirlos.”
“Lo que la Constitución quiere que hagamos es que defendamos un país con libertades personales, con igualdad, sin exclusión social, con sustentabilidad ambiental, sobre la base de una serie de principios que todos compartimos, sin perjuicio de nuestras diferencias. No debemos permitir otra frustración, otro ciclo pendular, nunca más y nunca menos.”
