La concejala por la UCR, María Eugenia Schmuck presentó un proyecto para crear un Fondo Solidario de la Vivienda (Fosovi) que se financiará mediante un adicional del 50 por ciento sobre el Tasa General de Inmuebles a las viviendas deshabitadas.
La edila sostuvo que el fondo “se utilizará para programas que tengan por objeto soluciones habitacionales y políticas de compensación urbanística que tiendan a una distribución territorial equitativa de equipamiento comunitario, infraestructura y servicios públicos”.
El proyecto propone financiar el Fosovi con un adicional del 50 por ciento sobre la tasa general de inmuebles (TGI) para aplicarse sobre aquellas unidades habitacionales que se encuentren deshabitadas en el el ámbito de la ciudad de Rosario.
Schmuck recordó que el déficit habitacional en Rosario lo padecen unas 50 mil familias, de ellas 25.000 de los sectores de más bajos recursos y otro número similar integrado por asalariados y de ingresos medios, según los datos del Consejo Económico y Social.
“El estado municipal debe ocuparse de la adversa situación que hoy padecen miles de rosarinos en cuanto a posibilidades de acceso real a la vivienda y, más aún, hacer frente a las moradas desocupadas en nuestro territorio, que contraviene la función social de la propiedad, así como la utilización inadecuada del espacio urbano, perjudicando el interés general”, explicó la edil.
En el proyecto, se contemplan también excepciones, por ejemplo cuando debido a cuestiones laborales trabajadores deben desplazarse temporalmente fuera de Rosario, para aquellas viviendas que sean objeto de un litigio judicial no finalizado; para las que estén en proceso de construcción o en trámite de venta o alquiler y en los casos que sus titulares hayan viajado fuera de la ciudad para la realización de estudios académicos.
La concejala Schmuck fundamentó su propuesta con un informe de Mercado de Alquileres de Argentina, el cual especifica que en Rosario, en 2011, se incorporaron 6.000 viviendas nuevas y el 70 por ciento de las mismas se construyeron con la finalidad de inversión y no de hábitat propio.
Planteó que “sumado a los fuertes aumentos existentes anualmente en los contratos de locación, marcan un contexto en el que es urgente y necesario que desde los poderes públicos se intervenga y se adopten las medidas necesarias para asegurar la función social de la vivienda, garantizando desde la administración pública la realización de este derecho”.
Y prosiguió: “Con la creación de un Fondo Solidario para la Vivienda a partir del gravamen de viviendas deshabitadas perseguimos dos objetivos, financiar planes de viviendas y mejorar el parque construido e impulsar la puesta en alquiler de las moradas deshabitadas, ya que según el informe citado la gente en algunos casos tiene los ingresos suficientes para alquilar viviendas pero ellas no se encuentran disponibles en el mercado”.
Finalmente destacó que “el problema del acceso a la vivienda es muy importante y será central en los próximos años” para agregar que “la finalidad de la vivienda propia es la de propiciar la posibilidad de dar cumplimiento al derecho a disponer de un techo, bajo el que las personas puedan desarrollarse, que estén desocupadas, algunas veces producto de la especulación, representa el mayor exponente del incumplimiento de la finalidad el bien, y por lo tanto de su función social”.

