
Desde la reunión entre los presidentes de Central y Newell’s con la Intendenta, los picados entre los futbolístas, hasta el encuentro de músicos simpatizantes de ambos clubes, todos abogan por un clásico en paz.
Luego de aquel frustrado clásico del verano, desde distintos sectores que involucran a dirigentes, políticos y jugadores, reclaman por un partido que tenga como principal ausente a la violencia.
Este miércoles, la intendenta Mónica Fein reunió a los presidentes Norberto Speciale (Rosario Central) y Guillermo Lorente (Newell’s) y los invitó a participar del izamiento de la bandera Argentina este viernes a las 8.15.
«Tenemos un desafío muy importante como ciudad, después de muchos tiempo se vuelve a jugar un clásico y lo que pretendemos es que luego del partido, más allá del resultado, podamos sentirnos orgullosos como ciudadanos», dijo Fein.
Además, los jugadores de ambos clubes junto con viejas glorias, aportaron su granito de arena con el fin de bajar la tensión que se vive en los días previos al encuentro.
La semana pasada se convocaron en villa Banana, en la zona oeste de la ciudad, y jugaron un picado con los vecinos Nahuel Guzmán, Hernán Villalba, Diego Mateo, Cristian Díaz y Kurt Lutman, por parte de Newell’s, y Sebastián Abreu, Matías Ballini, Lisandro Magallán, Manuel García y el Torpedo Arias, del lado de Rosario Central.
Por su parte, la cultura también tuvo su aporte, cuando artistas de distintos géneros musicales se juntaron bajo el lema “Músicos rosarinos unidos en contra de la violencia en el fútbol”.
Los Vándalos, Fluido, Bulldog, Cielo Razzo, Rosario Smowing, Fabián Gallardo, Osky Borga, Purple House, Identikit, Caburo Blues, Contenido Neto, Flor de Pavo, Xpiral, Merkado Nocturno, Asphix, Funky Funmachine, Malones, Julio Franchi, Martín Capra, entre otros, fueron quienes se juntaron para continuar en la lucha a favor de la paz.
