
El escueto anuncio sobre el dólar deja interrogantes puntuales y una certeza general: el gobierno nacional se consolida en el centro de la escena política, con vocación y capacidad de resistencia a las presiones del poder económico, lo que a la vez lo obliga a profundizar respuestas a la creciente demanda de los sectores populares.
La reaparición pública el miércoles de la Presidenta con el lanzamiento de una asistencia al sector más vulnerable de la sociedad a través del Progresar, más el reciente anuncio de este viernes del jefe de Gabinete acompañado por el ministro de Economía, dan cuenta antes que nada de la fortaleza del gobierno nacional para sostener la iniciativa política.
Después, se puede apreciar en principio que mientras el Progresar se inscribe en la línea de restauración de derechos básicos para las mayorías que fueron víctimas del neoliberalismo salvaje con su consiguiente inyección de fondos al mercado interno y por ende a la producción y el empleo, la rehabilitación de la posibilidad de apelar al dólar como herramienta de ahorro y la suba de la cotización de esa moneda al nuevo piso de 8 pesos resuenan de otro modo a los oídos de los trabajadores y los sectores populares, cuyo poder adquisitivo se devalúa al compás de la moneda nacional en la que perciben sus ingresos. Con la nueva realidad y perspectivas cambiarias, el salario mínimo, vital y móvil de 3600 pesos queda demasiado mínimo.
A la vez, el propio ministro de Economía se encargó, en los anuncios a la prensa de este viernes, de volver sobre sus pasos y los del jefe de Gabinete para informar que los que presionan desde el poder económico no están para nada conformes con las novedades: “Quieren un dólar a 13 pesos”, avisó Axel Kicillof. Y en la jornada anterior, aún en el marco de la decisión de retocar para arriba el tipo de cambio y apelar cada vez menos a las reservas, el Banco Central salió presto a contrarrestar una nueva y grosera maniobra para echar nafta al fuego devaluacionista, como la del capo de la Shell en la Argentina.
Es decir, incluso en las siempre un poco confusas primeras horas de un reacomodamiento importante, no se avizoran señales de un cambio drástico del rumbo ni del discurso iniciado en el 2003. Y es de esperar que más pronto que lejos se reinstalará el eje en las políticas y medidas que le han generado al kirchnerismo el apoyo popular suficiente para gobernar de acuerdo con sus convicciones políticas, sin responder a los dictados de los poderosos.
En este sentido, la lista es larga y lo más reciente es lo del Progresar, con sus más de once mil millones de pesos asignados para este año. Y habrá que ver cómo se expande y se garantiza lo de los Precios Cuidados, vital para que sigan siendo más las ollas que se usan para cocinar que las que se golpean en son de protesta.
El Gobierno autorizó la compra de dólares
El gobierno responsabilizó a Shell por la suba del dólar

principiano
24/01/2014 en 18:47
Llamarla ‘La patrulla perdida», despues de aquella feroz batalla de los 70 y logrando consolidarse en el 2003, imponiendo toda su politica revolucionaria, para hoy, diluirse en el cerco burgues de los patrones del dolar[la moneda virtual del capital].
Cristian
24/01/2014 en 23:12
Este es un muy buen ejemplo de cómo escribir mucho y no explicar absolutamente nada. Los dos primeros párrafos bien podrían no estar, sólo están para inflar el pecho a razón de nada. Cuando se pone interesante, hablando de perspectiva, realidad cambiaria y salario mínimo cada vez más mínimo, el volantazo hacia «lo que dijo» el ministro de Economía, deja pasar la oportunidad de un análisis (o al menos una explicación) de por qué, o cómo, afectará y cuál es, en todo caso, la manera de sobrellevarlo.
En definitiva, no es una nota para encontrar respuestas ni indicios, ni explicaciones, ni nada. Es una nota para ocupar bits, nada más.
pablo
26/01/2014 en 14:55
Cristian. Con todo respeto te invito a leer la nota de nuevo. La nota explica el contexto en que se tomó la medida. Y los interrogantes que a esta hora siguen en pie. Hay respuestas en la nota, hay indicios y hay explicaciones. Y también hay preguntas. En este sitio se respeta al lector. En los medios hegemónicos, en cambio, vas a encontrar respuestas tajantes, incluso futurología y pronósticos dichos con seguridad. Todos falsos, claro, e interesados, y sin decir desde dónde se escribe lo que se escribe. Lamento mucho el tono agresivo de tu comentario. Ocupaste bits para agredir, por el sólo hecho de que alguien piensa distinto. Una pena