
La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) atendió la solicitud de Polonia que urgió a los países miembros a realizar una nueva reunión para analizar la situación en Ucrania.
El gobierno de Polonia apeló al artículo 4 de la organización para pedir el encuentro al que asistirán los 28 embajadores de los países miembros de la Alianza para tratar el conflicto entre Ucrania, Rusia y Crimea, considerado por estas naciones como “una amenaza a los países vecinos miembros de la OTAN y tienen implicaciones serias y directas en la seguridad y la estabilidad de la zona Euro-Atlántica», indicó el secretario general de la Alianza, Anders Fogh Rasmussen, en un comunicado.
Rasmusseen también exigió un despliegue inmediato de observadores internacionales auspiciados por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en el país para resolver la crisis y exhortó a Rusia a retirar sus tropas de Crimea a fin de suavizar las tensiones. No obstante subrayó que la Alianza Atlántica, en realidad buscará dialogar con Rusia a través de su instrumento de cooperación, el Consejo OTAN-Rusia.
Según informó el canal Telesur, varios países de la comunidad han defendido la decisión de Rusia de autorizar el envió de contingentes militares para garantizar los derechos humanos de la población, medida que también aplaudió el canciller ruso, Serguei Lavrov, quien repudió la posición de las potencias occidentales al querer parecer “salvadores”, cuando saben que «causaron la crisis en Ucrania».
“Algunos de nuestros socios occidentales se dedicaron a apoyar las protestas antigubernamentales, alentando a ejecutar acciones agresivas, tomar edificios administrativos, atacar a la Policía, saquear arsenales de armas, humillar a funcionarios del Estado y desarrollar burdas irrupciones durante ritos eclesiásticos”, precisó el diplomático.
Lavrov desmintió los argumentos de Occidente para desvirtuar la acción de las tropas como una agresión por parte de Moscú (capital rusa) y los instó a «dejar de manipular al mundo con los derechos humanos para perseguir objetos gepolíticos».
El G7
Por otra parte, este domingo el Grupo de los Siete (G7) decidió suspender los preparativos para la cumbre de junio del Grupo de los Ocho (G8) en la localidad rusa de Sochi debido a la intervención rusa en la península ucraniana de Crimea, según se desprende de una declaración conjunta difundida hoy por la Casa Blanca en Washington.
«Nosotros, los líderes de Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, el Reino Unido y Estados Unidos y el presidente del Consejo Europeo y el presidente de la Comisión Europea nos unimos hoy para condenar la clara violación por parte de la Federación Rusa de la soberanía e intregridad territorial de Ucrania», indica el comunicado del G7 replicado por el diario La Jornada de México. El G8 incluye a los mismos países más Rusia.
Los países del G7 y la UE llaman a Moscú a plantear sus posibles preocupaciones por la seguridad o por los derechos humanos directamente a Kiev o pedir una mediación o misión evaluadora de Naciones Unidas o la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE). «Estamos dispuestos a ayudar en estos esfuerzos», añaden.
«También llamamos a todas las partes a comportarse con la mayor cantidad de restricción y responsabilidad y a reducir las tensiones», afirma la declaración.
Los líderes del G7 consideran que las acciones de Rusia «contravienen los principios y valores sobre los cuales operan el G7 y el G8», y por eso el G7 decidió suspender los preparativos de la cumbre del G8 «hasta que se recupere el ambiente en el que el G8 sea capaz de llevar adelante una discusión significativa».
Alta tensión
La tensión sigue en ascenso en la zona. Este domingo, el comandante en jefe de la marina de Ucrania, el almirante Denis Berezovski, anunció que se adhería a las autoridades prorrusas de Crimea, en una rueda de prensa en Sebastopol, donde está anclada la flota rusa del Mar Negro.
«Juro cumplir con las órdenes del comandante en jefe de la República Autónoma de Crimea», declaró Berezovski, a quien el presidente interino de Ucrania, Olexandre Turchinov, había designado el viernes a la cabeza de la marina ucraniana.
El primer ministro prorruso de Crimea, Serguiï Axionov, saludó un «acontecimiento histórico» y subrayó que el almirante Berezovski aceptaba colocarse «bajo las autoridades legítimas de la península», durante esta misma rueda de prensa.
Kiev está perdiendo el control de Crimea, una república autónoma ucraniana de 27 mil km2 y dos millones de habitantes, en su mayoría rusohablantes, donde millares de soldados no identificados bloqueaban este domingo a los militares ucranios en sus casas.
Las tensiones en esta región situada en una península que separa el Mar Negro del Mar de Azov, se incrementaron desde la destitución hace diez días del presidente ucraniano Viktor Yanukovich, aliado de Moscú.
Rusia había transferido la península de Crimea a Ucrania en 1954, cuando las dos repúblicas formaban parte de la Unión Soviética gobernada por Nikita Jrushchov.
Ultimatum sí o no
La distancia y los intereses en juego no hacen fácil el filtrar los datos que vienen de las diferentes agencias de noticias. Primero, se publicó este lunes que la flota del Mar Negro de Rusia dijo a las fuerzas ucranianas en la región de Crimea que deberían rendirse a las 05:00 hora local (0300 GMT) del martes o de lo contrario afrontarían una ofensiva militar, según reportó este lunes la agencia de noticias Interfax, tras citar a una fuente del Ministerio de Defensa en Kiev.
El ultimátum, según Interfax, fue emitido por Alexander Vitko, comandante de la flota rusa. Pero el ministerio no confirmó de inmediato el reporte y tampoco hubo comentarios por parte de la flota del Mar Negro, que tiene una base en Crimea, región que ahora está bajo el control de las fuerzas rusas.
«Si ellos no se rinden antes de las 05:00 horas de mañana (martes), empezará el verdadero asalto contra las unidades y divisiones de las fuerzas armadas a lo largo de Crimea», dijo la agencia tras citar la fuente del ministerio ucranio.
Sin embargo, la flota rusa del Mar Negro, con base en la península ucraniana de Crimea, negó este mismo lunes todo ultimátum o plan para tomar por asalto las posiciones militares de Ucrania en la península, según Interfax.
«Es un disparate total», indicó un representante de la flota. «Estamos acostumbrados a que se nos acuse a diario de usar la fuerza contra nuestros colegas ucranios», agregó el representante de la flota rusa. «Los esfuerzos para que nos enfrentemos no darán resultado», estimó.
De acuerdo a la crónica del diario La Jornada de México, el portavoz del ministerio de Defensa ucranio, Vladislav Seleznev, había afirmado previamente: «el ultimátum es el siguiente: reconocer a las nuevas autoridades (prorrusas) en Crimea, deponer las armas e irse, o estar dispuestos a hacer frente a un asalto».
Por otra parte, el primer ministro ucraniano, Arseny Yatseniuk, advirtió el lunes que un conflicto militar en su país amenazaría la estabilidad de toda la región del este de Europa. También dijo que Ucrania no permitiría a los rusos que se han autodeclarado líderes de Crimea que anexen la región del sur, que ahora está en manos de las tropas de Moscú.
De acuerdo al artículo mencionado, el vicepresidente estadunidense Joe Biden mantuvo una conversación telefónica con el primer ministro ruso Dimitry Medvedev este lunes y exhortó a Moscú a retirar sus fuerzas de Crimea, según habría dicho la Casa Blanca.
Altos funcionarios señalaron que la llamada fue realizada después de que Medvedev hablara durante el fin de semana con el primer ministro ucraniano Arseniy Yatsenyuk, pero no dio otros detalles.
«El vicepresidente urgió a Rusia a retirar sus fuerzas, apoyar el despliegue inmediato de observadores internacionales en Ucrania y comenzar un diálogo político sustantivo con el gobierno ucraniano», destaca la declaración de la Casa Blanca.
«Era y soy partidario de una solución diplomática para la crisis, porque un conflicto destruiría los cimientos de la estabilidad en toda la región», sostuvo Yatseniuk en una reunión con empresarios.
«El autoproclamado e ilegítimo gobierno en Crimea está tratando ahora de robar la propiedad nacional de Ucrania (…) quiero advertir a este Gobierno contra cualquier intento de saquear y anexionarse propiedad nacional», agregó.
Fuente: Telesur, La Jornada.
