
Este lunes se realizará en el estadio cubierto de Newell’s un partido entre los campeones del ’74 y un seleccionado histórico, por el 40 aniversario del primer campeonato. Repasa la entrevista con Armando Garrido.
A 40 años del primer título, obtenido en el Gigante de Arroyito ante Central, Newell’s realizará un festejo desde las 20 para homenajear a los campeones y revivir aquel logro junto a los hinchas.
Las entradas están en venta en la sede del Parque Independencia (Oficina de atención al socio y tienda) y en las tiendas oficiales que el club posee en zona sur (Av. San Martín 2913 y 4871) y zona centro (Rioja 2018). Además, podrán conseguirse este lunes en la puerta del estadio cubierto. El valor de las mismas es de 10 pesos las populares y 20 las plateas.
A continuación la entrevista que el eslabón le realizó al Kichi Armando Garrido, partícipe del Metropolitano del 74.
Armando la fiesta
El Kichi Garrido repasó la inolvidable jornada en que la Lepra conquistó el primer campeonato de su historia, en el mismísimo Gigante de Arroyito, y adelantó detalles de la celebración del próximo lunes.
Por Facundo Paredes
Ocurrió hace 40 años. Restaban diez minutos para el final del partido y apareció un zurdazo de Mario Zanabria que cambió la historia. Ni Biassutto ni el mejor arquero del mundo hubiesen atajado ese remate que le dio la primera estrella a Newell’s. Corría el Metropolitano del 74 y la Lepra gritaba campeón nada más y nada menos que ante su clásico rival. “Fue un sueño haber logrado ese título porque yo, además de jugador, también era socio e hincha del club, por lo que fue aún más especial”, señaló Armando Andrés Garrido, integrante de aquel equipo, en diálogo con el eslabón.
El Kichi, como se lo conoce popularmente, jugó seis partidos en aquel torneo en el que los del Parque Independencia sumaron 24 puntos en la etapa inicial (Sección B) para clasificar primeros en la zona y acumular luego 5 unidades en el cuadrangular final que les posibilitó abrazar la gloria.
Aquel último encuentro terminó 2 a 2 y además del tanto del final, para el equipo conducido por Juan Carlos Montes también marcó Capurro, mientras que los que le dieron la ventaja transitoria a Central fueron Arias, de penal, y Carlos Aimar.
Para el Kichi, haber disputado ese cotejo en Arroyito “fue un plus”, ya que “se tienen que dar muchas coincidencias para que justo en la última fecha nos toque ante Central en cancha de ellos, y poder salir campeones ahí y dar la vuelta olímpica. Más no se puede pedir, fue inolvidable”.
Además de Garrido, aquel glorioso plantel estaba integrado por figuras y emblemas como Zanabria, Cucurucho Santamaría, Alfredo Obberti, Juan Ramón Rocha, Tito Rebottaro, entre otros. “En un equipo que prioriza lo colectivo, la figura siempre es el equipo mismo”, opinó el entrevistado, al tiempo que reconoció que “había jugadores de jerarquía y varias figuras”.
Además de coronarse en el Gigante, el ex futbolista subrayó “dos cuestiones de ese año que no se borran jamás”. Por un lado, “el gran grupo de jugadores, porque con muchos nos juntamos todavía a tomar mates y seguimos manteniendo el vínculo a pesar de que ya han pasado 40 años”, y por otra parte destacó a “la gente, porque era algo que se lograba por primera vez y ver disfrutar a los hinchas me hizo muy feliz”.
Para muchos jóvenes que no tuvieron el agrado de observar el fútbol que desplegó en aquella época el equipo conducido por Montes, Armando trajo como ejemplo un caso más reciente que perdurará en la retina del simpatizante rojinegro: “El estilo de juego era similar al que practicó Newell’s cuando estuvo el Tata Martino. Nuestro entrenador pregonaba ese fútbol, siempre la pelota al piso y con respeto por el destino de los pases”.
También contó que “lo técnico prevalecía siempre sobre lo físico, algo que se viene haciendo en la institución en los últimos años”, y en cuanto a una de sus mejores cualidades, agregó: “Salíamos a ganar en todas las canchas, algo que no era habitual en esa época”.
De fiesta
Con motivos de conmemorar el 40 aniversario del logro obtenido en el Metropolitano de 1974, la dirigencia rojinegra realizará este lunes a partir de las 20, un encuentro homenaje en el estadio Cubierto que contará con la presencia de varios de los campeones junto a jugadores históricos del club.
“Haremos un partido de media hora entre glorias de Newell’s y los campeones del 74”, relató el ex futbolista que organizó junto a un grupo de gente este evento que tendrá como invitados a Carrasco, Pavoni, Rebottaro, Berta, Montes, Zanabria, Obberti, Ribeca, Robles, Magán, Barril, Coullery, Promanzio, Giusti, Marangoni, Delménico, Quinto Pagés; y también el Yaya Rossi, Saldaña, Alfaro, Germán Real, Raggio, Sensini, Stachiotti. Además dijo que existe la posibilidad de contar con algunos “jugadores de primera división”, aunque advirtió que “hay que tener en cuenta que algunos estarán de vacaciones”.
“Vamos a hacer un mix para que la gente no vea sólo a los jugadores del año 74, sino que disfrute de los grandes crack que tuvimos en la historia. Esperemos que todos disfruten”, deseó.
Su militancia contra López
Las elecciones del 2008 pusieron fin a la dictadura de Eduardo López al frente de la institución. Si bien aquel fue el período en el que se terminó con esa lamentable gestión, que perduró 14 años y que llevó al club a atravesar sus peores momentos desde lo social, la batalla para restaurar la democracia viene de vieja data, como lo ratifica Garrido, quien “desde el 2003” comenzó a pelear por aquella causa. “Hace 11 años que empecé a luchar contra López, cuando éramos muy pocos y por eso fue muy desparejo”.
En este sentido, recordó que “el pensamiento en aquel momento era «y para qué lo vas a hacer si no vas a poder»”, y celebró que “después la lucha se transformó en un tren bastante grande y pudimos lograr el objetivo”.
A la hora de buscar explicaciones acerca del objetivo alcanzado hace seis años atrás, opinó que “la gente tomó conciencia de lo que ocurría, se terminó cansando de ver tantas cosas turbias, con deudas extraordinarias que dejó ese mandato”.
La dura pelea que dio contra esa nefasta gestión, le valió un lugar más que merecido en el club, donde, entre otras cuestiones, colabora como un vínculo permanente entre los ex jugadores y la institución, “para fortalecer la identidad histórica y favorecer la integración de ellos en este ciclo de crecimiento”, según indicaron desde el club.
“Hay que entender que Newell’s está por encima de todas las personas y de todos los que han jugado. Los futbolistas, presidentes y entrenadores pasan, y lo que queda es el club”, concluyó.

principiano
02/06/2014 en 15:46
Por siempre se disfruta la gloria y el futbol de los que saben, escuela del futbol que se juega con la cabeza, empleando los pies.