
Cuando todo indicaba que Sergio Markarián, o el Turco Asad, se convertiría en entrenador de Newell’s, ambas posibilidades se cayeron y el sucesor de Alfredo Berti sigue siendo una incógnita. Lunari todavía mantiene las esperanzas.
La Lepra no pega una. Desde la lejana renuncia de Berti hasta el momento, varios nombres han pasado por la lista de posibles candidatos a ocupar el banco rojinegro, pero hasta el momento ninguna gestión culminó con final feliz.
La búsqueda del técnico se convirtió en una extensa novela que promete acumular más capítulos. La demora en la respuesta del entrenador elegido por consenso por la comisión directiva, Sergio Markarián, precipitó la elección por el plan B, por Omar Asad, que según indicaban desde el Parque Independencia, era una fija a ocupar el cargo en caso de una negativa del uruguayo.
A tal punto que el ex delantero de Vélez arribó a la ciudad para ultimar los detalles y calzarse el buzo rojinegro hasta que apareció un video con declaraciones del Turco en Canal 5 hace cuatro años atrás, en el que expresaba sus deseos de dirigir a Central. Y ahi todo se vino abajo, y la Lepra se quedó sin el pan y sin la torta, sin Markarián y sin Asad.
La lista de nombres se achica cada vez más y salvo que aparezca algún tapado, Ricardo Lunari sigue con la ilusión intacta, que jamás perdió desde que asumió al frente del primer equipo como interino.
