
La investigación judicial sobre el homicidio del joven de Florencio Varela, cuyo cuerpo apareció flotando en el río Paraná, tuvo importantes avances desde su paso al fuero federal, según informaron las querellas.
La difusión de una pericia realizada sobre el cuerpo del joven Franco Casco, quien estuvo desaparecido tres semanas y cuyo cuerpo apareció sin vida en el río tras ser visto por última vez en la comisaría séptima de Rosario el 7 de octubre pasado, repuso en la agenda el tema que acaparó la atención de los medios los últimos meses de 2014. Este miércoles 8 de abril, el Defensor Oficial de la provincia, Gabriel Ganón, dio a conocer el resultado de un estudio que aportó un nuevo dato: no se halló en el cadáver una sustancia que de encontrarse probaría que Franco murió ahogado. El abogado de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Santiago Bereciartúa –querellante en la causa–, explicó en diálogo con este medio que “hubo importantes medidas tomadas en los últimos meses”.
“Desde que la causa pasó a la competencia federal hubo una gran producción probatoria”, indicó el representante legal de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Según Bereciartúa, las pruebas colectadas se “pueden dividir en dos líneas a las que se ha apuntado desde que la causa se investiga en la Justicia federal, con una intensa actividad a cargo de la fiscal Mabel Colalongo”.
El abogado informó que se tomaron “una serie de testimonios con personas que participaron del hallazgo del cuerpo de Franco Casco en el río Paraná, su rescate y el traslado del cadáver a la morgue municipal”, y precisó que se trató «de integrantes de las fuerzas de seguridad, tanto prefectura como policía, peritos, testigos que figuran en el acta, y el primer médico que lo vio a Franco cuando sacan el cuerpo del río”.
Bereciartúa destacó que esas pruebas “arrojaron nuevas y fuertes contradicciones entre las mismas personas que intervinieron” en la primera parte de la investigación, y aseguró que “todo esto se va a plasmar ante el pedido de indagatoria”, que tiene como principales apuntados a agentes y autoridades de la comisaría séptima de Rosario.
“El otro grupo de pruebas que son en las que ahora estamos inmersos, son las científicas, sobre las autopsias que realizaron a Franco, que fueron tres”, detalló el abogado.
“Sobre ese caudal probatorio se están reforzando algunas pruebas, se está solicitando unos exámenes más, se va a contrastar con otras, buscando la mayor cantidad de exámenes científicos sobre el cuerpo”, señaló, para luego adelantar: “Como se dice en en el universo de los forenses, esperamos que el cuerpo siga hablando, y luego con todo este caudal probatorio haremos un pedido de indagatoria”.
Tres querellas
El 28 de noviembre de 2014, a casi dos meses de la desaparición y muerte de Franco Casco, la jueza Roxana Bernardelli declaró la “incompetencia por vía declinatoria” del Tribunal provincial y solicitó que la causa pasé a fuero federal, caratulándola como “desaparición forzada de persona”, expediente que pasó a manos del juez Vera Barros.
De esa manera, se conformaron las querellas; una en representación de Elsa Godoy, madre de Franco, que encabezan los abogados de la Asamblea por los Derechos de la Niñez y la juventud, Guillermo Campana, Nicolás Vallet y Salvador Vera Roda; una segunda, en nombre de la Defensoría General de la Nación, a cargo de la abogada Matilde Bruera –quien representa a Ramón Casco, padre de Franco–; y finalmente la tercera, perteneciente a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación a de Bereciartúa.
Franco Casco, oriundo de Florencio Varela, recaló en la ciudad en septiembre de 2014 para visitar familiares. El 6 de octubre fue detenido por la policía de la seccional séptima de Rosario (Caferatta 342) porque, según se sinceró uno de los uniformados, “lo vimos parado al lado de un árbol en una plaza y nos pareció sospechoso”.
El joven estuvo desaparecido durante tres semanas y a horas de una movilización convocada por su familia y organizaciones sociales y de derechos humanos, cuando la causa tomó estado público, el cuerpo del joven apareció muerto en el río Paraná en la zona del Parque España.
Fuente: El Eslabón
