
La Lepra la pasó mal en su excursión a la Bombonera y cayó 4 a 0 ante el Xeneize, con goles del Cata, Palacios, Calleri y Chávez. El receso llega justo para un alicaído Newell’s que aún no tiene DT.
El rojinegro sigue sin levantar cabeza y acrecienta su crítico período, que comenzó la semana pasada con la partida del Tolo Gallego, y que en la previa al receso que se iniciará debido a la Copa América, padeció una goleada en La Boca, que lució sin público por la sanción que aún debe cumplir tras lo ocurrido en la Copa Libertadores.
La mayor intensidad del partido se observó en los minutos iniciales. El cero se rompió rápidamente con un potente tiro libre de Daniel Díaz a los 4’. La fuerte ejecución del Cata se desvió apenas en la barrera y venció la resistencia de Luciano Pocrnjic.
El Xeneize no se conformaba con la mínima diferencia y siguió inquietando al uno leproso, con un intento de media distancia de Rodrigo Bentancur.
Boca manejaba los tiempos, pero el rojinegro también tenía lo suyo. Primero avisó Alexis Castro con un remate que Agustín Orión desvió al córner; y la más clara fue el potentísimo disparo de Ignacio Scocco que a más de treinta metros de distancia se estrelló en el palo.
Al igual que en la primera parte, el arranque del complemento fue fatal para la visita. A los 4’ se volvió a encontrar con un gol en contra que complicó sus chances en el encuentro. Otro desvío favoreció –ahora- a Sebastián Palacios, quien aumentó la ventaja para el dueño de casa.
Luego, Nicolás Colaso y el delantero tucumano tuvieron nuevas chances de liquidar el cotejo. Pero quien terminó de finiquitar la cuestión fue Jonathan Calleri de cabeza a los 18’ tras un tiro de esquina en el que la leprosa exhibió una floja resistencia.
Por último, sólo iba a quedar lugar para el tanto de penal de Andrés Chávez, quien terminó de decretar la goleada a siete del final.
La segunda parte del conjunto dirigido por Carlos Picerni fue muy floja ya que jamás logró inquietar a Orión. La última línea padeció la velocidad de sus rivales, el mediocampo no pudo controlar la pelota y los delanteros quedaron lejos y aislados en la zona de ataque.
El parate le cae al conjunto del Parque Independencia en un momento justo. Tendrá primero que encontrar el entrenador que intente cambiar el rumbo de un equipo que nunca logró despegar, y luego aprovechar el descanso para renovar energías de cara a la última etapa del torneo de Primera División.
