Lifschitz

El gobernador electo, Miguel Lifschitz, celebró este jueves que el camino se haya «despejado» para asumir el 10 de diciembre, luego del veredicto final del tribunal electoral y el reconocimiento de su adversario, el candidato del PRO, Miguel Del Sel. El ex intendente de Rosario admitió que se trató de un comicio «inédito» y dejó abierta la posibilidad de debatir «el sistema de ballotage».

«Llevó unos cuantos días el escrutinio, pero ayer el tribunal electoral dio el veredicto final y hubo un reconocimiento de nuestros adversarios, fundamentalmente de Miguel Del Sel. A partir de ahora queda el camino despejado para asumir como gobernador el 10 de diciembre», dijo Lifschitz en declaraciones radiales.

El ex intendente de Rosario, planteó que entendía la actitud de Del Sel y que hasta que no terminara el escrutinio iba a haber «duda y prudencia» porque «fue una elección peleada, con pocos votos de diferencia», por lo tanto existía la expectativa «tanto de que se confirmara o que se diera vuelta el resultado».

También dijo que «el escrutinio se hizo con absoluta normalidad, con presencia permanente del tribunal electoral, y con todas las garantías para los fiscales y apoderados de todos los partidos», y asumió que el resultado fue «con muy poca diferencia» a favor de ellos.

«Fue una elección inédita, peleada, pero la diferencia fue suficiente para darnos el triunfo y la posibilidad de seguir gobernador durante cuatro años más la provincia», subrayó.

Lifschitz también se refirió al régimen electoral en Santa Fe, y admitió que «sería interesante analizar el sistema del ballotage», aunque señaló que «tomará un tiempo» porque «requiere de una reforma constitucional».

Al ser consultado sobre la relación con los presidenciables, dijo que por su gestión como intendente de Rosario tuvo «más contacto» con el gobernador bonaerense y precandidato por el Frente para la Victoria (FpV), Daniel Scioli, y el intendente de Tigre y precandidato por el Frente Renovador, SergioMassa, y menos con el jefe de gobierno porteño y precandidato por el PRO, Mauricio Macri.

De todos modos, dejó claro que como gobernador de Santa Fe va a «procurar tener una excelente relación con quien sea presidente», porque la provincia necesita «sí o sí tener un buen diálogo con el próximo presidente».

Sobre el problema del narcotráfico, afirmó que no sólo será un tema prioritario en la agenda de gestión, sino que él «personalmente» va a trabajar en ello.

«El narcotráfico va a ser una prioridad en mi gobierno. Ha sido parte de la campaña porque nosotros lo planteamos en estos términos y porque la oposición lo usó de caballito de batalla. Es un tema sobre el que voy a trabajar personalmente», consignó.

Boasso no comparte

“Con total respeto no estoy acuerdo con esta posición. No puedo acompañar una decisión que no comparto en absoluto”, dijo el edil rosarino y compañero de fórmula de Miguel Del Sel, Jorge Boasso y se distanció de esa manera de su candidato a gobernador.

Boasso aseguró que habló del tema con Del Sel. “Estamos hablando de una escasa diferencia de 1.776 votos cuando no nos hicieron lugar a la apertura de urnas. Con el sólo hecho de haber abierto 500 urnas sobre 7.600 achicamos la diferencia de 2.100 a 1.700 votos. Si abríamos las 7.600 urnas ganábamos nosotros”, afirmó en declaraciones a Radio 2. “El gobernador puede ser legal pero le quita legitimidad el no haber contado los votos uno a uno”, remarcó.

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