
El 29 de abril de 2003, a la salida de la Facultad de Cine, en San Telmo, Florencia Macri, que por entonces tenía 19 años, fue secuestrada. Hija del empresario Franco y hermana del actual presidente Mauricio, la joven fue liberada tras el pago, según la propia familia, de 750 mil dólares estadounidenses.
El 28 de mayo de aquel año, el matutino Página 12 reseñaba lo siguiente: «En el fallo se dijo que Martín Ricardo Zidar, de 31 años, tuvo un rol «preponderante» en el secuestro de Florencia Macri, de 19 años, hija del empresario Franco Macri. Entre las pruebas, mencionó que la voz del acusado fue identificada en grabaciones telefónicas. Florencia afirmó que «sin duda» se trataba del secuestrador que se hacía llamar «José». Franco Macri, por su parte, consideró que «indudablemente» la voz de Zidar era la del hombre que se comunicó con él para negociar el rescate».
La crónica de la época –la prisión preventiva a Zidar se dictaminó al día siguiente de la asunción de Néstor Kirchner–, subrayaba un dato curioso que surgía del expediente: «Mauricio Macri, hermano de Florencia, denunció el secuestro de su hermana el 1º de mayo, dos días después del hecho, ocurrido en el barrio porteño de San Telmo».
Zidar fue condenado el 9 de noviembre de 2004 a 11 años de prisión tras ser considerado coautor del delito de secuestro extorsivo, pero la pena se unificó en 16 años de cárcel, debido a una sentencia previa por un robo calificado.
Siete años después, en abril de 2011, Zidar reaparece en la red social Facebook, gozando de plena libertad, con una leve modificación en la presentación de su apellido, que figura ZIdar, con la i en mayúscula. Sus fotos lo muestran distendido, sin aparentes problemas económicos. aunque tanta exposición lo debe haber convencido de no publicar más nada, ya que desde noviembre de ese mismo año su «biografía» no registra nuevos posteos.
El apellido Zidar, como se verá, se mezcla y entremezcla con la actividad pública y privada de Mauricio Macri.
Corrupción versión Beta
El jueves 20 de diciembre de 2012, el periodista Diego Morini, del diario La Nación, narró el retorno de Carlos Bianchi como DT de Boca Juniors.
«Alrededor de Bianchi, además, de Daniel Angelici, César Martucci (secretario general del club), Marcelo London (prosecretario), Juan Carlos Crespi (vice segundo), estuvieron también ex jugadores del club como Antonio Rattin, Omar Larrosa y Nicolás Novello. Pero también movilizó a dirigentes de la vieja guardia, de las etapas anteriores, y a algunos que eran allegados a Bianchi, identificados con el macrismo: Gregorio Zidar, Patricio Colombo y Ricardo Sabán».
El apellido Zidar vuelve a ser notorio en otro artículo de prensa, Los otros Iron Mountain, en el cual el periodista de Página 12 Gustavo Veiga describe un escabroso episodio que protagonizaron funcionarios de Mauricio Macri de la Subsecretaría de Trabajo porteña, en particular del área de Higiene y Seguridad.
El coordinador de esa última dependencia, el ingeniero Fernando Cohen, en una conversación llevada adelante en su despacho, desarrollaba los motivos por los cuales no había podido clausurar el predio del laboratorio Beta, al que durante una inspección se le habían constatado serias irregularidades. El funcionario, que desconocía que estaba siendo filmado por una cámara oculta, narraba lo siguiente:
–Ya te expliqué lo que hicimos con lo de Beta. Lo de Beta no se pudo clausurar, fuimos juntos porque no se pudo clausurar, por el quilombo que se armó. Buscamos una solución, lo cerramos y le mandamos la multa. Porque no lo íbamos a poder clausurar. ¿Por qué? ¿Sabés de quién era Beta?
–No.
–De Goyo Zidar, el que era directivo de Boca, amigo de Macri. Llamó Macri en ese momento…
Goyo es Gregorio Zidar, quien se había desempeñado como vicepresidente de Boca Juniors durante dos de los tres mandatos de Macri al frente del club. Y al menos hasta febrero de 2014, Goyo compartía la conducción de la lista interna Dale Boca, junto a Daniel Angelici, el recientemente reelecto presidente de Boca.
«Una curiosa coincidencia»
Así tituló el diario Clarín un recuadro en el que se daba cuenta de que entre ambos Zidar, Martín y Gregorio, no existía parentesco alguno.
«Sorprendido. Así se quedó Gregorio Zidar, vicepresidente segundo de Boca Juniors, cuando Clarín le dijo ayer (por el 16 de mayo de 2003) que el hombre detenido como presunto cerebro del secuestro de Florencia Macri tenía su mismo apellido. «No es de mi familia. Es más, recién me entero de que en la Argentina existen otros Zidar», dijo el directivo a Clarín en una comunicación telefónica. Y, en coincidencia con las fuentes policiales y judiciales del caso, negó cualquier parentesco con Martín Zidar —el sospechoso detenido— de 31 años.
«Mi padre sólo tenía hermanas y todas viven en Eslovenia; nunca vinieron al país. Además yo sólo tengo dos hermanas y sus hijos llevan el apellido de sus esposos. De los 10 nietos que tiene mi madre (mi padre murió en 1977) los únicos hombres con el apellido Zidar somos mi hijo y yo», agregó con detalles Gregorio Zidar.
«Ese Martín Zidar ni es mi pariente, ni lo conozco. Esto es una verdadera sorpresa, muy desagradable», concluyó el directivo de Boca».
Lo cierto es que para Macri, queda claro, las gambetas a las leyes estuvieron presentes antes, ahora, y siempre.
Fuente: El Eslabón.
