
Con Messi como gran figura, la selección nacional derrotó 2 a 0 a Bolivia en Córdoba, por la 6ª fecha de las Eliminatorias. Mercado abrió el marcador y el astro rosarino marcó de penal. Buen partido de Pinola.
Al triunfo se le sumó el buen juego. Una deuda que traía desde Chile, donde sólo había quedado como saldo positivo la victoria. Argentina pasó por arriba a Bolivia y se quedó corto con el resultado.
Lionel Messi, que llegó a los 50 gritos con la selección, se lució en el Mario Alberto Kempes y fue el punto más alto. Por su parte, el defensor de Rosario Central, Javier Pinola, tuvo un más que aceptable partido, y sirvió de salida para empezar a romper el defensivo sistema que metió el entrenador Julio César Baldivieso.
En combinado nacional manejó a su gusto la pelota durante la totalidad de la primera parte y le imposibilitó al rival asomarse al arco defendido por Sergio Romero. El partido le resultó cómodo a la defensa, que salvo una mala salida desde el fondo, no pasó sofocones.
La intensión argentina se vio desde el arranque. Antes del minuto de juego, tuvo dos chances claras para ponerse en ventaja, pero en la primera Ángel Di María definió al cuerpo del arquero, y el rebote quedó para Ever Banega, que con menos ángulo estrelló su remate en el travesaño.
El gol estaba al caer, porque la superioridad en el terreno de juego era exagerada. Bolivia no atinaba ni siquiera a pasar la mitad de la cancha e intentaba resistir muy replegado cerca de su arco.
A los 19’, el defensor Gabriel Mercado volvió a aparecer en el área como ante Chile y se dio nuevamente el gusto de marcar con la albiceleste. Messi sacó rápido un tiro libre y dejó a Gonzalo Higuaín en posición de gol, pero la buena definición del Pipita no alcanzó, y ahí apareció el lateral de River para empujarla con el arco vacío.
Diez minutos más tarde, el árbitro Jesús Valenzuela le regaló un penal inexistente al equipo dirigido por Gerardo Martino, que Messi cambió por gol. Fue tan precisa la definición del capitán que ni adivinando la intensión el arquero pudo alcanzar a desviar el balón.
La única preocupación para el entrenador fue por la lesión de Ángel Di María, que apenas duró media hora en el verde césped, por lo que debió ser reemplazado por su tocayo Correa.
A todo esto, el crack del Barcelona seguía haciendo de las suyas y rompía el sistema ultradefensivo visitante. Antes de meterse al vestuario, armó una gran jugada individual desde la mitad de la cancha, que Higuaín no pudo finalizar con la pelota en el fondo de la red.
El segundo tiempo siguió la tendencia del primero. Argentina nunca puso en peligro la victoria y contó con varias chances de ampliar la ventaja. El mejor jugador del mundo no paraba de lucirse ante la algarabía del público que colmó el estadio cordobés.
Chiquito Romero sólo fue exigido en el inicio tras un buen remate de tiro libre de Martin Smedberg. Después, todo fue para el dueño de casa que mereció una diferencia mayor. Hubo una excelente jugada colectiva que pasó por varios pies, pero en la finalización, Lucas Biglia de cachetada, la mandó apenas afuera.
El mejor jugador del mundo también lo tuvo de tiro libre, pero en esta ocasión, el que se lució fue el arquero con una estupenda volada.
El tan cuestionado campo de juego, por las malas condiciones que exhibía en la previa, no pasó facturas, y no le impidió al conjunto del Tata tener el tan esperado buen funcionamiento. Argentina se posicionó en el lote de arriba, y ya puede pensar en la Copa América con mayor tranquilidad.
