
El Canaya volvió a caer en el torneo local, y dejó escapar una nueva posibilidad de subirse a la cima. Fue derrota 2 a 1 ante San Lorenzo por la 11ª fecha, la anterior al clásico de la ciudad.
Después de lograr la clasificación y primer puesto en la Copa Libertadores, el auriazul también quería remontar su imagen en el campeonato local y recuperar la punta. Con los mismos intereses llegaba el Ciclón, que con el triunfo alcanzó la línea del líder Godoy Cruz.
Marco Ruben a los 15’ de penal le daba el triunfo transitorio al equipo dirigido por Eduardo Coudet, que por ese entonces era superior a su rival. Pero a los 37’, Matías Caruzzo quedó en el área de la jugada anterior, y apareció sin marca por atrás de todos para conectar la pelota de cabeza y darle la igualdad a su equipo.
Los dirigidos por Eduardo Coudet se metieron al vestuario con una rara sensación, porque pagaron caro la única aproximación del dueño de casa. Es que Central había sido claro dominador y el empate parecía no correr peligro.
Pero la situación del segundo tiempo fue muy distinta a la etapa anterior. El conjunto de Pablo Guede comenzó a crecer desde lo futbolístico y se adelantó en el campo de juego, robándole la pelota al canaya.
A los 10’ un bombazo de Franco Mussis desde el borde del área le dio la ventaja al Cuervo. El volante azulgrana recibió tras una serie de rebotes y de que la defensa auriazul no lograra rechazar el balón fuera de la zona de peligro.
El Chacho ya había mandado a la cancha a Germán Herrera y luego arriesgó más con el ingreso de Pablo Becker. Pero el Santo estuvo bien parado en mitad del campo y abortó cada intento de los creativos. Hasta lo pudo liquidar en tiempo cumplido con un tremendo disparo de Héctor Villalba que dio en el travesaño.
El próximo domingo será clave para las aspiraciones de Rosario Central en el torneo local. Es que si aún quiere seguir con vida, deberá conseguir los tres puntos, nada menos que en el Parque Independencia ante Newell’s.
