
El clásico finalizó 0 a 0 en el Coloso y la igualdad no le sirvió a ninguno. La Lepra fue un poco más y contó con las mejores situaciones, pero no pudo poner fin a la racha adversa. El Canaya quedó más atrás en la lucha por el campeonato. Musto fue expulsado en el final.
En la fecha de los clásicos, el que se disputó en el Marcelo Bielsa no quedará como uno de los destacados. La lucha y el roce fueron las características principales del duelo correspondiente a la 12ª jornada del campeonato local.
La actuación del rojinegro mejoró considerablemente en comparación a las ediciones anteriores del derby. Porque casi no sufrió en su arco y tuvo las mejores ocasiones de gol. En la primera parte obligó a disputar el partido en territorio auriazul, y en el complemento llevó peligro al arco rival.
El equipo dirigido por Eduardo Coudet no se sintió cómodo en el campo de juego. Una mala tarde de Giovani Lo Celso lo dejó sin creación y sin claridad en la zona de ataque. Franco Cervi fue el jugador de mayor peso en ofensiva, pero le faltó un socio para complicar a la última línea.
En el inicio, Lo Celso buscó el ángulo de Luciano Pocrnjic y la pelota pasó apenas desviado. Pero los de Arroyito se quedaron en ese aviso, porque después no volvieron a llegar con claridad. En ese primer tiempo, Lucas Boyé se armó una jugada individual, pero Sebastián Sosa le tapó abajo su remate.
El arquero uruguayo sin dudas fue una de las figuras de la tarde, con la estupenda atajada a Maxi Rodríguez en el segundo tiempo. A quince del final, la Fiera enganchó para adentro del área y las manos de Sosa desviaron el potente disparo.
Minutos más tarde fue el turno de Ignacio Scocco (ingresó en la etapa complementaria por Mauro Formica), que eludió al arquero, pero un certero cierre de Víctor Salazar le impidió empujar la pelota a la red.
A los 43’, Damián Musto vio la segunda amarilla y Central debió afrontar los instantes finales con un jugador menos. Pero el escaso tiempo que restaba para que concluya el partido no le permitió a Newell’s sacar provecho de esa ventaja.
Fue empate y con un sabor amargo para ambos. La Lepra estuvo más cerca que nunca de poner fin a la mala racha registrada en los últimos clásicos; mientras que el Canaya prácticamente se despidió de la pelea por el torneo local, y ahora seguramente apostará todas sus fichas a la Copa Libertadores.
