El reciente paso de la presidenta por la provincia norteña dejó un sabor amargo en los dirigentes y militantes del Movimiento Campesino de Formosa (Mocafor). Es que siete integrantes de esa organización están detenidos y sobre otros once pende un pedido de captura de un juez de Las Lomitas. La expectativa del Mocafor, que apoyó al gobierno nacional en la disputa con los terratenientes por las retenciones móviles, era que los detenidos sean liberados y se deje sin efecto la persecución judicial, pero nada de eso sucedió.
Por el contrario, una vez que Cristina se fue de Formosa, donde este lunes entregó tierras a pequeños productores, el juez que ordenó las detenciones y libró los pedidos de captura agregó nuevas acusaciones contra los campesinos, que resisten los intentos de desalojarlos de la zona llamada La Florencia.
“Nosotros venimos gestionando ante el gobierno nacional la liberación de los compañeros detenidos y la creación de un espacio de diálogo para encontrar una solución a los problemas y hoy vamos a seguir con las gestiones. Esperamos no tener que hacer otras cosas para lograr esto que estamos pidiendo”, explicó este martes Benigno López, dirigente del Mocafor, en diálogo con redaccionrosario.com.
“En el acto de ayer con Cristina estuvieron la Sociedad Rural, la Federación Agraria y el Movimiento Agrario Formoseño, que apoyan a la Mesa de Enlace; y nosotros, que apoyamos al gobierno en la pelea por las retenciones, tenemos los compañeros perseguidos, golpeados y detenidos en muy malas condiciones”, lamentó el dirigente de la organización formoseña que integra el Frente Nacional Campesino (FNC).
Según se informó desde el Mocafor, La Florencia es un latifundio ubicado en el oeste formoseño habitado por campesinos wichis y criollos.
En el caso de los wichis, de su presencia en esa zona dieron cuenta ya los conquistadores españoles en el siglo XVIII. En cuanto a los criollos, son descendientes de criadores de ganado llegados de Salta que se instalaron en el lugar a mediados del siglo XIX. En este sentido, el Mocafor dio cuenta del testimonio de José María Albornoz, nacido en 1917 en el paraje Bajo Verde de La Florencia, donde todavía vive a pesar de que lo quieren echar. “Mi padre también nació aquí y sus restos descansan aquí cerca, en el Molle. Mi abuelo se llamaba Sandalio Albornoz, nacido en Metán (Salta), y se vino desde allá” contó don José María.
“El primer dueño de La Florencia fue un tal Manuel Peña. La señora se llamaba Florencia Ducler y tenían un solo hijo. Recuerdo que en 1936 se presentó un tal Pérez queriendo cobrar pastaje, pero no tenía ninguna documentación”, agregó el campesino, que indicó que finalmente el supuesto dueño fue considerado un estafador y terminó en un calabozo.
Albornoz relató además que el gobernador formoseño de aquel entonces les dijo a los campesinos que habitaban la zona que “trabajen tranquilos” porque ellos eran los verdaderos dueños de la tierra.
El Mocafor destacó también que en setiembre de este años el ingeniero Manuel Rodríguez, director de Tierras Fiscales de la provincia de Formosa, dijo al diario local El Comercial que “la estancia La Florencia tiene 60 mil hectáreas y era propiedad de Bunge y Born. Luego pasó por varias manos, inclusive fue de un tal Martínez de Hoz. El campo fue vendido varias veces siempre para especulación financiera. El nuevo propietario, un tal Bellsola, habló conmigo hace un año y le dije: vos compraste un problema, un campo con toda la gente adentro, por lo tanto el problema es tuyo con la gente. No sé como va a terminar esto, pero tiene más validez la gente que vive allí. El organismo que dirijo sólo interviene como amigable componedor”.
Pero nada fue amigable en la relación entre los campesinos y el tal Bellsola, que en mayo pasado empezó a plantear que él es el dueño de las tierras. Los campesinos entonces le pidieron la documentación que avale esos dichos y hubo un par de reuniones con tono cordial, pero después un capataz que responde a Bellsola denunció a uno de los campesinos que terminó detenido.
Después todo fue empeorando porque quienes se adjudican la propiedad de los terrenos pretendieron utilizar un reservorio de agua vital para los campesinos y hubo varias escaramuzas que derivaron en las detenciones y los pedidos de captura dispuestos por el juez de Las Lomitas Pedro Schaefer, que también había ordenado el desalojo de un grupo de wichis que ocupan un predio en la localidad de Ingeniero Juárez.
Ante las agresiones y las detenciones, el Mocafor, de fría relación con el gobierno formoseño encabezado por Gildo Insfrán, apeló al gobierno nacional. Y los campesinos apostaron a que la llegada de Cristina significaría un alivio en la situación.
“Parece que a la presidenta no le avisaron nada”, señaló López, que indicó que desde el Mocafor seguirán con las gestiones ante el área de Agricultura Familiar y la Secretaría General de la Presidencia pero que si no hay respuestas buscarán otros modos de hacer escuchar el reclamo.
