A propósito de los violentos sucesos del miércoles pasado por una disputa sindical interna en Atilra –el gremio de los lecheros–, que dejaron como saldo un trabajador muerto y varios heridos, el diputado provincial Alberto Monti declaró: “Hace un mes y medio dijimos que el ciclo del ministro de Seguridad Daniel Cuenca estaba terminado. La política del gobierno de Hermes Binner en esa área fracasó y hoy, con la batalla que se desató en Rosario por la falta de prevención y mecanismos de contención que se llevó puesta una vida, ratificamos lo dicho: Cuenca debe irse”.
Parece que ahora el eje de los cruces entre el oficialismo y la oposición remite a la feroz batalla entre dos facciones de Atilra, donde la seccional local está enfrentada a la conducción nacional. Pese a las advertencias de parte de dirigentes lecheros locales a la provincia sobre posibles disturbios el miércoles pasado, día del acto en la sede de Atilra Rosario, ambos sectores se cruzaron en la zona de San Luis e Iriondo, en el macrocentro rosarino, en las inmediaciones de la sede de la seccional local del gremio de los trabajadores de la industria láctea.
Según denunciaron la dirigencia local, la conducción nacional, con militantes de diferentes seccionales del país, llegaron a esta ciudad con “intenciones de intervenir la seccional Rosario” de Atilra. También señalaron que hubo “zona liberada” y que la policía no hizo nada para intentar que los dos grupos chocaran cuerpo a cuerpo, como finalmente sucedió: un trabajador muerto por arma de fuego de Atilra nacional, varios heridos y cuantiosos daños materiales fue el resultado de la refriega.
Para Monti, “lo más preocupante a esta hora es que el propio gobernador salió a decir que está «muy conforme» con lo hecho hasta el momento por la policía y la cartera de Seguridad: que le expliquen a las familias de las víctimas lo bien que anda la seguridad en la provincia de Santa Fe, que se lo digan a los vecinos de San Luis e Iriondo que durante una hora tuvieron que soportar una batalla campal mientras nadie intervenía; que se lo cuenten a los propietarios de los autos incendiados mientras la policía observaba a los que había custodiado desde la entrada de Rosario, sabiendo que iban a una pelea feroz”.
“Pero lo mas preocupante es que no escuchan ni siquiera a su propia gente, porque la conducción de Atilra Rosario se lo advirtió por nota al ministro Cuenca y al ministro de Trabajo Carlos Rodríguez y hasta un diputado del Frente Progresista le hizo saber al secretario de Seguridad Carlos Iparraguirre que lo del miércoles podía ser gravísimo, y la actitud fue la del tero, meter la cabeza bajo la tierra y dejar que todo explote”, expresó el legislador del PJ.
“Dice el gobernador Binner que «nunca tuvo la provincia de Santa Fe un ministro que tenga todos los avales de Naciones Unidas»: a quien le importan las Naciones Unidas si no se puede salir tranquilo a la calle, si las estadísticas de homicidios en los departamentos Rosario y La Capital están rompiendo todos los records y en este tema, como en tantos otros, la gestión socialista está a la deriva”, afirmó Monti.
“Es por eso que sigo pidiendo el alejamiento de Daniel Cuenca del ministerio de Seguridad y si continúan con el capricho de sostenerlo, por lo menos que apoyen el pedido de interpelación que presentamos 17 diputados peronistas de los bloques Por Santa Fe, PJ – FPV y Federal, para que la gente sepa a ciencia cierta que pasó en Rosario el miércoles pasado”, concluyó el legislador justicialista.
