La presidenta Cristina Fernández convocó al intendente de San Nicolás, Marcelo Carignino y al diputado nicoleño José María Díaz Bancalari, a quienes expresó su compromiso para "defender las fuentes de trabajo" en Siderar. Cabe recordar que la ex siderurgia estatal Somisa, ahora en manos del conglomerado Ternium bajo control de Techint, amenazó con despedir 1.200 obreros luego de suspender un plan de inversiones “a causa de la crisis internacional”. Sin embargo, algunos analistas ven en la actitud del grupo de la familia Rocca, una presión sobre el gobierno cuyo objetivo es, entre otros, una brusca devaluación.

El intendente Carignino cuestionó a la patronal de Siderar ya que consideró como "muy importantes" sus ganancias por lo que calificó "injusto" los ajustes sobre los trabajadores. El intendente pidió "mantener el proyecto" de ampliación de la planta, en declaraciones este martes a Radio 10 y estimó que el achicamiento económico en puestos de trabajos es "insignificante" en relación a los márgenes de ganancias que la compañía obtuvo en los ejercicios 2007 y 2008.

Por su parte, Díaz Bancalari, recordó que están “en conciliación obligatoria. Lo que tiene que invertir la empresa es ínfimo. La empresa tiene que tener un grado de responsabilidad y no someter a los trabajadores”.Además, recordó que en 2001 la empresa despidió a mil trabajadores. “No lo queremos volver a pasar. Quieren tener nada más que ganancias y después desconocen hasta las resoluciones del Ministerio de Trabajo”, expresó en un reportaje en radio Continental.

Al respecto, algunos analistas como el periodista Raúl Dellatorre, atan cabos con respecto a las movidas de los últimos meses del Grupo Rocca. En una nota publicada el domingo por Página 12 , se exponen las últimas tensiones de Techint con el gobierno de CFK que se evidenciaron desde que el gobierno de Venezuela nacionalizara Sidor, por los coletazos por del escándalo Skanska, en donde aparece la transportadora de gas TGN también controlada por los Rocca, y la declaración en cesación de pagos de TGN, la concesionaria de la principal red troncal de transporte de gas.

Además, recuerda que Techint es partidario de una “devaluación violenta (no la paulatina y administrada, como la política cambiaria actual)” y que este tipo de medidas “ha sido siempre un socio importante en la evolución y el crecimiento del grupo”.

“La historia de Techint está estrechamente ligada a la orientación de cada etapa de la economía argentina prácticamente a lo largo de los últimos cincuenta años. De los más recientes, se puede decir que protagonizó uno de sus más fuertes períodos de expansión entre 1976 y 1980 (plena dictadura militar), siendo protagonista y beneficiario principal del proceso de «desestructuración y reconversión productiva» que sufrió la industria en esa etapa", recuerda la nota.

"En el sector siderúrgico, el fenómeno de concentración tuvo como principales referentes a Techint y Acindar, esta última de la familia Acevedo pero con participación del ministro de Economía de entonces, José Alfredo Martínez de Hoz. Techint, en esa etapa, sumó a sus dos plantas siderúrgicas (Dálmine Siderca y Propulsora Siderúrgica), nuevas empresas petroleras (de esa época es Tecpetrol), de servicios de telecomunicaciones (Patsa), mineras (Tecminera), metalúrgicas (Metanac) y constructoras (Ingeniería Tauro, Mudar y Nuclear). Muchas de ellas estarían vinculadas con las contrataciones de obra pública de la época. La historia argentina registra pocos ejemplos, si hay algún otro, de expansión más significativa de una empresa en tan pocos años”, comenta el artículo periodístico.

“Los ’80 no detienen su avance, pero es en los ’90 cuando se consolida con el beneficio de la privatización de Somisa, de la que se apropió primero bajo el nombre de Aceros Paraná y luego convirtió en Siderar”, puntualiza el análisis periodístico, y agrega : “Si los años de plomo de la dictadura habían sido los de más notable expansión interna del grupo, la segunda mitad de los ’90 y la primera de la actual representaron el período de mayor crecimiento productivo interno y de expansión externa. Los índices de producción señalan que, entre 1993 y 2005, la producción de hierro primario creció 110 por ciento, la de acero crudo 87,5 por ciento, laminados en caliente planos el 103, no planos el 73 y laminados en frío 66 por ciento. De esos totales para la industria (fuente: Centro de Industriales Siderúrgicos), a las empresas de Techint les corresponde la mayor parte en algunos rubros y la totalidad en otros”.

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