Si el gobernador Hermes Binner pensó que cuando anunció el estado de campaña permanente que representa desdoblar las elecciones no se iban a abrir las puertas que tenían contenidos a espadachines y primeros floretes de cada fuerza política, se equivocó. La escalada de declaraciones que comenzó con el mandatario socialista enviando a Carlos Reutemann a revisar el archivo y siguió con éste tildando a su rival de “mentiroso”, continuó este viernes con una retahíla de opiniones y chicanas. El senador socialista Juan Carlos Zabalza se despachó a gusto y sostuvo que (Jorge) Obeid y Reutemann “eran cómplices en las fiestas menemistas”. Su colega Juan Carlos Mercier aprovechó la volada y se mandó: “El Banco Municipal de Rosario con Binner fue y es un desastre”. Y hay más.
El diputado provincial Alberto Monti no se quedó atrás: “Binner congela los sueldos porque en 2008 los aumentó el ciento por ciento”, y nada podía ser tomado en serio si los jefes de cada bando no aportaba su granito de arena: “Binner parece ángel pero es un demonio”, se había despachado el Lole. “Mi mamá me decía lo mismo”, respondió Hermes. Así andan las cosas en Santa Fe mientras los patrones del agro profundizan el clima destituyente con un alerta meteorológico en Leones. Ambos jefes no sólo comparten su origen suizo-alemán: también acuerdan en poner sus fichas en ese enlace.
Angelitos y diábolos
“Binner parece ángel pero es un demonio”, dijo el ex piloto. “Mi mamá me decía lo mismo cuando hacía una travesura”, respondió Hermes Juan. La interna suizo-alemana en su apogeo. Binner recordó su infancia este viernes en diálogo con Radio 2 para salir al cruce del calificativo de “demonio” que le había lanzado en la víspera un Reutemann muy locuaz.
El gobernador dijo que no tenía problemas en disculparse con el Lole, que se lo pidió expresamente apuntando particularmente al tema privatización del Banco de Santa Fe.
Claro que no es lo del banco el principal cuestionamiento del mandatario provincial a Reutemann. Los cañones apuntan más a diciembre de 2001 y a la inundación en Santa Fe. Todo, en el marco de la pelea electoral que este año tiene el capítulo legislativo nacional, en el que el Lole baraja participar activamente, buscando su reelección como senador, en su declamado intento por llegar a la Casa Rosada, anhelo que también expone el gobernador santafesino.
El gobernador insistió con su pedido de eliminación de las retenciones y liberación de las exportaciones y, consultado por el nuevo lock out lanzado por los propietarios rurales, contestó que “todos tienen derecho a hacer medidas de fuerza. Es una decisión del campo después de tantas demandas no atendidas”, completó. Faltó que dijera “¿Está claro?”.
Prueba y error
Zabalza, por su parte, reconoció que no fue Reutemann sino el exgobernador Obeid quien privatizó el Banco Provincial de Santa Fe (Binner se había confundido), pero igual remarcó la responsabilidad del primero por prestar el voto de sus legisladores para la liquidación de la entidad y por ser “cómplice conceptual de las ideas neoliberales”.
Pero al Ratón le pareció algo mezquina la frase, así que cargó con más pólvora el siguiente disparo de mosquete: “Eran cómplices en las fiestas menemistas, ésta es la realidad”, bramó este viernes Zabalza por los micrófonos de LT3.
¿Y el otro banco?
Eso pareció preguntarse Mercier cuando se decidió a salir y pegar con fusta patricia y mirada retrospectiva. “El Banco Municipal de Rosario en la gestión Binner fue un desastre”, opinó.
Para el Juanchi, como le dicen sus amigos de la capital santafesina, fue por más: “Para las capitalizaciones han tenido que sacrificar y afectar recursos de todos los rosarinos. Es lindo ver quién recibió los créditos. Uno se encuentra con gente común y otros del staff político rosarino que se han visto favorecidos insólitamente con créditos impagables”, finalizó Mercier, quien sostuvo que el Estado fue utilizado en política partidaria a través de créditos otorgados por este banco.
Bang, bang, estás congelado
En medio de tanta cortina de humo en el campo de batalla verbal, el diputado provincial reutemista Alberto Monti recordó este viernes que el año pasado Binner incrementó los salarios del personal político y los gastos en viáticos, comidas, telefonía y alquileres al doble, razón por la cual ahora “anuncian el congelamiento como un acto heroico”. Después del salariazo, el congelamiento, fue el razonamiento del Muñeco.
El 31 de enero del año pasado el gobernador Binner firmó el decreto 259 a través del cual autorizó el incremento de gastos para viáticos de él mismo, la vicegobernadora Griselda Tessio, sus ministros, secretarios y subsecretarios, hasta 2.400 pesos por mes. Y Monti no esperó la oficialización de listas para entrarle a la campaña como cuchillo caliente a la manteca: “En un contexto de pleno conflicto agropecuario y desaceleración de la actividad industrial con la consecuente caída del empleo, el gobierno estaba incrementando al doble los sueldos y gastos reservados de su personal político”.
Así están las cosas en la invencible provincia de Santa Fe. Ya vendrán tiempos de campaña más caldeados.
