
Con la presencia de numerosas organizaciones se realizó el congreso de la CTA Santa Fe. Hugo Yasky, secretario general de la central, analizó la actualidad nacional y destacó el desafío que implica para las organizaciones territoriales la crisis económica global.
El pasado sábado se realizó el 2º congreso ordinario provincial y el 4º extraordinario de la Central de Trabajadores Argentinos de Santa Fe. El plenario se llevó a cabo en la sede del Centro Cultural ATE-Casa España.
El congreso contó con la participación de más de 400 congresales representando a la totalidad de las mesas locales de nuestra provincia, la junta provincial y de autoridades nacionales de la central, dedicados a analizar y debatir la situación provincial y nacional.
En su discurso, Yasky analizó la actualidad nacional en el marco de la crisis financiera internacional, que pretende tener como variable de ajuste a los trabajadores. En este sentido, el documento aprobado en dicho congreso hace hincapié en que la crisis no la tiene que pagar los trabajadores, sino los que más ganan.
“Transformar la matriz distributiva y reconstruir la estructura productiva, asegurar un crecimiento económico centrado en la atención de las necesidades de la mayoría y en el fortalecimiento de la soberanía nacional y la independencia regional, fueron y son hoy los desafíos que nos permitieron avanzar en el territorio provincial en una serie de reformas profundas que van mucho más allá de la –en lo inmediato necesaria– universalización de las formas de asistencia a las situaciones de mayor vulnerabilidad”, se lee en el texto que se publica completo en la página de la CTA Santa Fe (spip.santafe.cta.org.ar).
El documento habla también de la lucha desplegada por los pueblos latinoamericanos, que “ha dado a luz a un presente de esperanza”. “El cambio de signo del mapa político de nuestro continente es un hecho innegable. Con matices y con grandes dificultades, uno tras otro, la mayor parte de los procesos eleccionarios llevan a la presidencia de los países de la región, o confirman en ella, a mandatarios que llegan con el apoyo de los movimientos populares surgidos al calor de la lucha de tres décadas contra las dictaduras y los programas neoliberales que asolaron esta tierras y bastardearon la democracia”.
“El rol del Estado es fundamental para reconstruir la estructura productiva y orientar su actividad hacia el mercado interno y la satisfacción de las demandas populares. El Estado nacional, pese a que ha comenzado en estos años a impulsar una serie de políticas con contradicciones que tienden a poner diques a la avidez de los sectores concentrados de la economía, y a estimular algunas actividades necesarias para desarrollar una estrategia de crecimiento con equidad, tiene aún una capacidad de intervención limitada y es el terreno en que se libra una disputa feroz entre los sectores políticos que apuestan a emprender el camino hacia la consolidación de un proyecto popular y soberano y quienes pretenden retener los resortes institucionales que les aseguren la perpetuación de los privilegios de una minoría insaciable”, se lee en otro tramo del documento que arrojó el congreso de la CTA provincial, que en síntesis llama a “profundizar la lucha por la distribución de la riqueza”.
