No fue un mareo provocado por andar saltando tanto de partido en partido. La diputada de la Coalición Cívica, Patricia Bullrich, contó que durante la madrugada del viernes le secuestraron el auto porque dio positivo en un control de alcoholemia. “Salía de un acto político y eran como las 2 de la mañana, me paran para un test de alcoholemia, y estuve como tres horas porque primero me dio positivo y después negativo”, contó la legisladora que, fiel a su pertenencia de clase, señaló que no había tomado mucho “porque el vino era muy malo”.
“Como me dio uno positivo y después negativo, me secuestraron el auto”, explicó. La diputada aseguró que “prácticamente no había tomado nada” porque el vino era de “mala calida” Además, dijo que le va a discutir al fiscal. “Si me da positivo y después negativo con la misma máquina habrá que ver si el problema es mío o es un problema del mecanismo”, señaló Bullrich.
“Yo soy una persona muy conciente con estas cosas”, afirmó la diputada, y agregó: “Es bueno que todos estemos regidos por la misma ley”. El hecho ocurrió a las 3 de la mañana en la Avenida Balbín y General Paz, cuando Bullrich regresaba de un evento político realizado en Vicente López.
Luego, en declaraciones a radio Mitre, el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, se refirió a este episodio y dijo que “la primera conclusión es que no hay que manejar alcoholizado, y la segunda es que la ley es pareja para todos”.
En tanto, de la jefa política de Bullrich en la Coalición Cívica, Elisa Carrió, todavía no se conocen declaraciones. Pero seguro que a Lilita no le debe haber gustado nada el pecado de Patricia.
