El canciller Jorge Taiana hablará con el embajador alemán en la Argentina y el representante diplomático argentino en Alemania tomará contacto en ese país con los directivos de la casa matriz de la empresa. Por esas dos vías, el gobierno nacional presionará con el objetivo de resolver el conflicto generado por el cierre de la fábrica rosarina de la firma teutona Mahle, que significa la pérdida de más de quinientos empleos directos y unos trescientos indirectos, según estimaron los obreros de la autopartista de avenida Perón al 5600, a la que mantienen tomada desde este viernes, cuando se efectivizó el cierre.
Fue el ministro de Trabajo provincial, Carlos Rodríguez, quien informó de la decisión de presionar directamente sobre los alemanes, redondeada al cabo de diversos contactos entre autoridades provinciales y nacionales.
El gobernador Hermes Binner habló del tema con el secretario General de la presidencia, Oscar Parrilli; y Rodríguez continuó en contacto con su par nacional Carlos Tomada, con quien se había reunido el viernes, justo cuando la empresa comunicó y efectivizó el cierre de la ex Dana.
Rodríguez también informó que ya fue puesta en conocimiento de la situación la ministra de la Producción a nivel nacional, Débora Giorgi, quien, según relató el ministro provincial, “se ha indignado profundamente con esto, fundamentalmente porque pese a reunirse seguido con las cámaras autopartistas no conocía este hecho, lo cual puede llevar a pensar que inclusive ha ocultado esta decisión a las propias cámaras”.
“No se puede decidir en Alemania lo que es la vida de las trabajadoras y trabajadores rosarinos, nos parece realmente una aberración que tendrá respuesta”, se despachó Rodríguez este sábado contra los directivos de Mahle, en declaraciones al programa Noticias Piratas de radio Universidad.
“Esta es una realidad que realmente nos asombra, porque es por todos conocido que en la industria automotriz hay una crisis que las autopartistas también la están sufriendo, pero ninguna de ellas en el territorio nacional ha cerrado, y una multinacional tiene una obligación mayor que una empresa nacional, porque ellos son tributarios de lo que se conoce como Declaración Tripartita de la OIT para las multinacionales, en donde un eje fundamental es la seguridad del empleo”, dijo también Rodríguez, que este sábado visitó la fábrica y habló con los obreros junto con el intendente Miguel Lifschitz y la viceministra de Trabajo, Alicia Ciciliani.
Paralelamente a la transmisión de la preocupación por el cierre al gobierno y los empresarios alemanes, el Ministerio de Trabajo provincial convocó a una audiencia para este lunes en su sede local, y la expectativa es que al cabo del encuentro se dicte la conciliación obligatoria, que significaría retrotraer la situación a antes del cierre.
Pero que la patronal acate la medida oficial resulta improbable debido a lo reciente de la decisión de cerrar las puertas, más cuando los representantes locales de la empresa le dijeron al propio Rodríguez que la resolución de dejar de producir fue tomada en Alemania.
“Lo que uno sabe es que a medida que ha pasado el tiempo ellos han ido derivando producción hacia Brasil. Y pasan cosas raras, como que determinadas piezas estaban saliendo de aquí, se mandaban a cromar a Brasil y después volvían, en un circuito que es bastante incompresible desde el punto de vista económico y productivo”, señaló el ministro santafesino.
“El planteo de ellos es que ya no ganan dinero, que les da pérdida la empresa, pero esta es una multinacional, no estamos hablando de una fabriquita de tres por cuatro. Lo que nosotros pensamos es que esto se venía gestando de a poco y ahora ha desembocado en esto”, añadió.
Ciciliani, por su parte, relató que junto con el ministro recomendaron a los trabajadores de Mahle que mantienen tomada la fábrica “que sean custodios de los bienes de la empresa, porque eso es fundamental para pensar en la posibilidad de continuar produciendo”.
“Al gobierno no le da lo mismo dejar de producir aros de pistón en la provincia; no queremos perderlo y vamos a intentar que se siga haciendo”, aseguró la viceministra de Trabajo.
“Es muy difícil y dolorosa la situación, pero merece destacarse la responsabilidad con que los trabajadores están defendiendo sus puestos”, destacó Rodríguez.
