El próximo martes 5 de mayo, a partir de las 9.30, en el local de calle Richieri 139, la cooperativa de trabajo Esperanza limitada, que integran adultos con distinto grado de discapacidad mental, estará reinaugurando su local y conmemorando el vigésimo primer año de vida.
Las perspectivas, allá por fines de los ochenta, no eran nada prometedoras para un grupo de padres reunidos por la problemática de la ausencia de espacios de integración para adultos con discapacidad mental. De entre las distintas propuestas tratadas, la de la cooperativa fue la que rápidamente prendió y sobre la cual se comenzó a trabajar. Debieron sortear innumerables escollos porque hasta ese entonces no se conocían experiencias de cooperativas de trabajo que trabajaran con adultos con ese tipo de discapacidad. Según señala su presidenta, Nélida Chitarroni, “existían cooperativas, pero formadas por personas con discapacidades físicas”.
Se buscaba integrar a partir del trabajo, desarrollando actividades productivas basadas en los valores de ayuda mutua, responsabilidad, democracia, equidad y solidaridad. A partir del reconocimiento como cooperativa comenzaron a avanzar en las actividades productivas que complementaban con las de recreación.
De esa forma arrancaron a producir trapos de piso y rejillas con telares manuales que hasta el día de hoy están utilizando. También están envasando productos de limpieza con la marca Esperanza, confeccionando alfombras y caminos pintados, cortando y sellando bolsas de consorcio, y además poseen un servicio de lavandería industrial. Estos productos se ofrecen al público e incluso se venden a dependencias oficiales, aunque estas ventas son irregulares. Para Nélida, el estado en todas sus instancias tendría que pensar en una política de compras en la que se privilegie a experiencias asociativas de la economía solidaria, tanto por su fin social como por la generación de trabajo local y regional, no tan expuesto a los vaivenes de la economía y especulación mundiales.
Con mucho esfuerzo lograron en el año 1992 comprar la casa en la que actualmente están funcionando y organizarla para cobijar los talleres productivos, las actividades recreativas, de expresión corporal y artísticas. A través de un subsidio del INAES (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social) lograron comenzar las obras de remodelación el año pasado.
Esta nueva etapa también promete sorpresas que serán conocidas cuando el martes 5 de mayo por la mañana se realice el doble festejo en el local de la cooperativa: reinauguración y mayoría de edad.
