La ex secretaria general de Coad recuerda, a través de una apretada crónica, los criminales atentados que el 15 de abril de 1953 llevaron a cabo comandos civiles del radicalismo en contra del gobierno de Juan Perón y que deparó cinco muertos y casi cien heridos.
El 15 de abril de 1953, mientras en el país se construían aviones nacionales a reacción, locomotoras y automóviles, en Campana se producía tolueno sintético y se contaba con una gran planta petroquímica en Santa Fe, al tiempo que salía de los astilleros argentinos el barco mercante más grande de América Latina, la CGT, que representaba a la clase trabajadora que participaba de más de la mitad del producto bruto interno y gozaba de pleno empleo y de las mejores leyes sociales de la historia, organizó un acto de adhesión al presidente en Plaza de Mayo.
A la hora del comienzo del acto, según las crónicas, la plaza reventaba. Hacía 14 minutos que el General Perón desarrollaba su discurso, decía en ese momento: (…) “He repetido hasta el cansancio que en esta etapa de la economía Argentina es indispensable que establezcamos un control de los precios. No sólo por el Gobierno y los inspectores, si no por cada uno de los que compran, que es el mejor inspector que defiende su bolsillo”.“Y para los comerciantes que quieren los precios libres, he explicado hasta el cansancio que tal libertad de precios por el momento no puede establecerse. Bastaría un rápido análisis…”.
Entonces se escuchó la primera explosión de la bomba colocada debajo de una heladera en la confitería del Hotel Mayo,
Tras breves minutos el discurso continuó: “Compañeros: éstos, los mismos que hacen circular los rumores todos los días, parece que hoy se han sentido más rumorosos, queriéndonos colocar una bomba…”
Y en ese instante se escuchó otro estallido, mucho más potente que el anterior: era la bomba colocada en la estación Plaza de Mayo, de cuyas bocas de acceso comenzó a emanar humo.
El acto tuvo un final trágico: comandos civiles hicieron estallar varias bombas, matando a cinco personas e hiriendo a más de noventa.
Los tres principales actores responsables fueron: Carlos Alberto González Dogliotti; Arturo Mathov, que llegó a ser diputado por el radicalismo, y alguien que ocupó la secretaría General del Consejo Nacional de Desarrollo durante la presidencia del Dr. Arturo Illia y más tarde con la vuelta de la democracia, en el gobierno del Dr. Raúl Alfonsín fue ministro de Obras Públicas, cargo que abandonó el 25 de Mayo de 1985 para pasar a ser el titular del Ministerio de Defensa debido al fallecimiento de Raúl Borrás: Roque Carranza.
La estación del subte “Ministro Roque Carranza” recuerda hoy paradójicamente a uno de los terroristas del más trágico atentado en la historia de los subterráneos porteños
Muertos en el atentado: Santa Festigiata de D’Amico, Mario Pérez, León David Roumeaux, Osvaldo Mouché, Salvador Manes.
Heridos: 93
Lisiados permanentes: 19
