Un reclamo de aumento salarial que los trabajadores hicieron expresar a la presidenta sonrojó al titular de General Motors Argentina, Edgar Lourencon, quien no descartó incorporar más personal a la fábrica de Alvear a partir del inicio de la producción del nuevo modelo con el aporte del gobierno nacional a través del préstamo de 70 millones de dólares. Lourencon tampoco descartó la reincorporación de obreros suspendidos. Pero sus buenas señales respecto del empleo fueron cautelosas, tal vez demasiado teniendo en cuenta el volumen de la asistencia oficial que apunta, según remarcó Cristina, a sostener y aumentar la producción y el trabajo.
“Estamos cumpliendo el acuerdo con el sindicato”, dijo el presidente de GM Argentina, que es brasileño. Se refirió así a lo convenido a fines del año pasado ante el Ministerio de Trabajo de la Nación, que obligó a la empresa a revertir los más de 400 despidos que había dispuesto.
Aquel acuerdo derivó en la suspensión de unos 300 trabajadores, de los cuales más de 200 terminaron desvinculándose de la empresa tras cobrar jugosos retiros. Pero casi 50 operarios directamente ligados a la firma prefirieron aguantar, a la espera de ser reincorporados.
En una conferencia de prensa que brindó después del acto que encabezó la presidenta en la fábrica, Lourencon sostuvo que las reincorporaciones de los suspendidos serán “de a poco”.
En cuanto a la incorporación de más personal, dijo tener “muchas esperanzas”. Pero ligó tal posibilidad al nivel de ventas que alcance el nuevo modelo de auto que se va a empezar a producir.
Remarcó que el 80 por ciento de la producción del nuevo auto se va a destinar a la exportación y que “el principal destino es el mercado brasileño, que va estupendo este primer semestre del año porque hay un incentivo importante de reducción de impuestos”.
Pero el incentivo, en principio, terminaría a mediados de este año. “Sobre qué va a pasar en la segunda mitad del año aún tenemos un poco de incertidumbre”, marcó, abriendo el paraguas.
A la vez, expresó “una confianza muy grande de que en el futuro podamos estar generando nuevos puestos de trabajo no sólo en la operación de nuestra planta sino también en las de nuestros proveedores”.
En cuanto a los salarios, Lourencon asistió a una instancia casi de asamblea que se dio mientras Cristina pronunciaba su discurso en el acto de anuncio del crédito. Fue cuando la presidenta mencionó en su discurso a los trabajadores de GM como “altamente calificados, con un salario promedio de cuatro mil pesos”.
La cifra fue desmentida por los propios obreros que participaron del acto con murmullos y silbidos y Cristina, rápida de reflejos, respondió que “por ahí es un poco menos, esa es la cifra que me dieron”.
“En todo caso habrá que negociar mejor la convención colectiva después”, completó la presidenta, lo que arrancó una ovación de los trabajadores y el cambio de color del rostro del directivo de la empresa.
