El líder de la protesta de los indígenas de la Amazonia peruana, Alberto Pizango, quien había pasado a la clandestinidad tras los violentos choques que el viernes causaron decenas de muertos, se refugió en la embajada de Nicaragua en Lima, se informó oficialmente este lunes.
Pizango es el presidente de la Asociación Interétnica de la Selva Peruana (Aidesep), que desde hace dos meses lleva adelante una huelga contra un conjunto de medidas del gobierno que, a juicio de la entidad, perjudica los intereses de los nativos.
El viernes, los huelguistas que obstruían una ruta chocaron violentamente con policías que intentaban desbloquearla y del hecho resultaron muertas 30 personas, según el informe oficial de la Defensoría del Pueblo, aunque diversas fuentes elevan la cantidad.
Tras esos episodios, Pizango pasó a la clandestinidad e informes de inteligencia citados ayer por los medios periodísticos locales indicaron que había salido del país.
Sin embargo, una vocera de la Aidesep, Deysi Zapata, aseguró hoy que Pizango estaba en Lima, lo que vino a confirmar esta noche el gobierno, al anunciar que el dirigente estaba refugiado en la sede de la embajada de Nicaragua.
La novedad fue hecha pública por el presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon, durante una sesión de la Comisión de Defensa del Congreso, según consignó la agencia noticiosa alemana DPA.
El gobierno recibió ese dato de parte de la propia embajada nicaragüense, cuyo titular, el histórico dirigente sandinista Tomás Borge, lo informó mediante una escueta nota a la cancillería peruana.
Pizango, un profesor de la etnia ashuar, de 44 años, ya tenía abiertos antes del viernes dos procesos judiciales por cargos como rebelión, sedición, conspiración y motín, pero aún no se habían expedido órdenes de captura contra él.
