La mayoría de YPF ¿en manos nacionales? El Grupo Petersen (Eskenazi) ya tiene 14,9 por ciento y derecho a adquirir otro 10; a ello podría sumarse otro 30 por ciento argentino, pero no privado sino estatal, según deslizó este lunes el diario económico El Cronista Comercial. Sin embargo, en el grupo de la familia Eskenazi señalaron que “no hay nada” aunque admiten: “Si hay estatización podrían no avisarnos”.
“Repsol se quiere ir y la negociación con España está muy avanzada”, admitió a El Cronista uno de los operadores políticos preferidos de Kirchner. “Es posible que lo anunciemos antes de las elecciones, por el impacto positivo que traería”, agregó. “Hace unas semanas, en el Gobierno chequearon cómo se percibieron las nacionalizaciones de Aerolíneas y las AFJP, en ambos casos dieron por encima del 65%”, confió otro hombre cercano al matrimonio presidencial.
Según El Cronista, aunque algunos creen en el positivo impacto electoral que tendría un tema tan sensible, otros consideran que es imposible llegar a un anuncio serio antes del 28 de junio. “Antes de las elecciones no van a hacer nada; pero después hay que negociar muchas cosas, como los contratos con las empresas de servicios”, comentó uno de los funcionarios provinciales que más se queja por la “falta de inversión”, cargando las culpas sobre el grupo español que es accionista mayoritario.
En cuanto al financiamiento, cerca de Kirchner admiten que “conseguir la plata es lo más difícil”. Una opción es hacer a través de Enarsa, que aún no puede mostrar activos de gran potencial hidrocarburífero, pero eso está cerca de cambiar.
En las oficinas de YPF, los voceros oficiales aseguran que si algún sector empresario tuviera intenciones de avanzar sobre acciones de la petrolera ellos tendrían que estar al tanto para poder validarlo. “Nosotros tendríamos que saberlo y la verdad es que no sabemos nada”, explican. De todos modos, admiten que si desde el Gobierno alentaran un proceso de estatización liso y llano podrían anunciarlo sin avisarles pero –dada la buena relación entre Néstor Kirchner y la familia Eskenazi– estiman como improbable esa hipótesis, dice El Cronista.
Desde YPF –sigue el informe del diario económico– le adjudican las versiones sobre el eventual avance a grupos empresarios con los que mantienen disputas económicas y que podrían verse afectados por el sesgo “eficientista” que Sebastián Eskenazi le viene dando a su gestión como socio de YPF–Repsol.
Y, aunque no los nombran, incluyen allí a sus peleas recientes con Shell, Pan American Energy (de la familia Bulgheroni), el grupo Techint y –sobre todo– a Cristobal López, un empresario que también tiene intereses petroleros y muy buena llegada a los Kirchner.
