Luego de la derrota del Frente para la Victoria en la provincia de Buenos Aires surgieron, como era de esperar, las primeras lecturas políticas dentro de ese espacio. Agustín Rossi, reelecto este domingo diputado en la provincia de Santa Fe, aseguró que “el primer síntoma de cómo vamos a reaccionar fue la hidalguía de (el ex presidente Néstor) Kichner”, en relación a sus palabras tras los resultados del oficialismo en la provincia de Buenos Aires. Rossi destacó este lunes la forma en que el ex mandatario tomó los resultados de la elección: “No vamos a ser autistas”, enfatizó, y señaló que hay “empezar a hacer los análisis y ver que tenemos que corregir”. Por su parte, el abogado Héctor Recalde, electo diputado por la provincia de Buenos Aires y uno de los principales referentes del movimiento obrero, aseguró que el resultado electoral “es un balde de agua fría pero no afecta la gobernabilidad”.
En diálogo con Radio Blue, el jefe de la bancada kirchnerista de la Cámara baja dijo que desde el oficialismo “no vamos a ser autistas” y consideró que ahora “hay que empezar un ejercicio de reflexión y un debate en distintos ámbitos para ver cuáles fueron las causas profundas de este resultado electoral y empezar a corregirlas”.
“Tenemos que asumir el resultado electoral y empezar a hacer análisis y ver qué tenemos que corregir”, indicó.
Además, consideró que “hay un voto positivo por las propuestas de la oposición pero hay un voto castigo a nosotros”.
Recalde y los fantasmas de la oposición
El reelecto diputado Recalde afirmó este lunes que las elecciones pasadas significan un “avance democrático” y que fueron “la contracara de Honduras”. A su vez, el también abogado de la CGT recalcó que el resultado de los comicios “no afecta a la gobernabilidad” , en sintonía con las palabras del ex presidente Néstor Kirchner. Y aseguró que “las denuncias de fraude fueron desmentidas por la realidad”, en torno de los fantasmas esgrimidos en campaña por la mayoría de la oposición.
Recalde, electo diputado por la provincia de Buenos Aires, aseguró que el resultado electoral “es un balde de agua fría pero no afecta la gobernabilidad”. En diálogo con Radio Del Plata, dijo que “nos toca ver por qué no ganamos”, aunque reveló que no tiene claro “si la gente votó a favor de (Francisco) De Narváez o en contra del oficialismo”.
Según su criterio, y aclarando que “es muy prematuro para hacer un análisis”, consideró que “quizás no supimos avanzar con más rapidez en cambios profundos”.
Además, destacó que “todas las denuncias de fraude fueron desmentidas por la realidad”, y completó: “Esto demuestra que se puede actuar civilizadamente”.
