Dos activistas del partido de izquierda Unificación Democrática (UD) de Honduras fueron asesinados a balazos, supuestamente por haber participado en manifestaciones de apoyo al desplazado presidente constitucional Manuel Zelaya, informaron fuentes políticas a la agencia italiana ANSA. El Frente Nacional de Resistencia contra el golpe de Estado dijo que las muertes ocurrieron “en momentos de grave crisis política y en condiciones de persecución y represión desatada por el gobierno de facto contra los dirigentes populares en todo el país”.
Por su parte, el presidente de Costa Rica, Oscar Arias Sánchez, anunció que puede convocar a una nueva ronda de diálogo dentro de una semana, pero sus primeras gestiones, realizadas el jueves y el viernes pasados en San José, no produjeron ningún acuerdo, por lo que una salida negociada es vista con escepticismo.
Militantes asesinados
Roger Iván Bados, de 54 años, fue asesinado por hombres armados el sábado por la noche en su residencia de San Pedro Sula, la segunda ciudad más importante del país, a 240 kilómetros al norte de Tegucigalpa, consignó la agencia noticiosa italiana ANSA.
En tanto, Ramón García, de 40 años, fue asesinado de cuatro balazos el sábado por la tarde, cuando bajó de un colectivo en la comunidad Callejones del municipio Macuelizo, en el departamento Santa Bárbara, en el oeste del país.
El Frente Nacional de Resistencia Contra el Golpe de Estado dijo en un comunicado que el asesinato de los dos activistas fue cometido “en momentos de grave crisis política que vive Honduras y en condiciones altamente de persecución y represión desatada por el gobierno de facto contra los dirigentes populares en todo el país”.
La organización exigió a las autoridades que investiguen y pongan a la orden de los tribunales de justicia a los “autores materiales e intelectuales de estos crueles asesinatos”.
“Llamamos al pueblo hondureño a continuar participando e incorporándose en todas las actividades de resistencia hasta tanto no se restituya el orden constitucional y los golpistas abandonen el poder al que llegaron mediante la usurpación”, indicó el comunicado.
El presidente de la UD, Renán Valdés, dijo que el asesinato de los dos activistas fue un “acto de represalia” por su participación en las protestas contra el gobierno de facto que preside Roberto Micheletti, tras el golpe de Estado contra Zelaya el pasado 28 de junio.
Indicó que García era uno de los líderes de las protestas en el departamento Santa Bárbara y que Bados siempre participó en las manifestaciones del Bloque Popular en el Valle de Sula.
Oscar Arias convocaría a nueva ronda de diálogo la semana próxima
Por su parte, el presidente de Costa Rica, Oscar Arias Sánchez, anunció que dentro de una semana puede convocar a una nueva ronda de diálogo entre el desplazado presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, y su reemplazante de facto, Roberto Micheletti.
“Unos ocho días” es un plazo probable para convocar a una nueva ronda de conversaciones, dijo Arias Sánchez en declaraciones publicadas hoy por el diario costarricense La Nación y citadas por la agencia noticiosa alemana DPA.
Arias, Premio Nobel de la Paz 1987, fue admitido como mediador por Zelaya y Micheletti, pero sus primeras gestiones, realizadas el jueves y el viernes pasados en San José, no produjeron ningún acuerdo.
El mandatario añadió que de celebrarse un nuevo encuentro, lo convocará nuevamente en Costa Rica, pese a que el viernes la representación de Zelaya pidió que se hiciera en Honduras.
En la primera ronda de diálogo, Arias no logró sentar frente a frente a Zelaya y a Micheletti, quienes designaron comisiones para que los representaran.
El presidente costarricense aseguró que ninguna de las partes intentó abandonar la mesa de diálogo durante los contactos realizados en San José.
(Fuentes: Télam/ANSA/DPA)
