El gobierno provincial informó este viernes que llamó a licitación para obras de mejoras en el barrio Cabín 9 en jurisdicción de Pérez en las que se invertirán seis millones y medio de pesos. Sólo en el último párrafo del parte de prensa del gobierno santafesino se recuerda que el Promeba II, programa en cuyo marco se realizarán los trabajos, es solventado por el gobierno nacional. Poco más que la picardía propia del juego político se puede achacar a los difusores de la administración de Hermes Binner, que no tienen obligación de hacerle prensa al gobierno nacional. Y a los defensores del gobierno nacional les cabe una recomendación: no duerman.
El plazo de ejecución previsto para las obras en Cabín 9 es de seis meses y el presupuesto oficial es de 6.500.000 pesos. Y la apertura de ofertas de la licitación correspondiente tendrá lugar el próximo 28 de agosto.
Una vez concluida la formulación del proyecto ejecutivo, se prevé un segundo llamado, a realizarse en los próximos meses, para los componentes de infraestructura pública restantes.
El llamado a licitación corresponde a la primera etapa del proyecto, que incluye la instalación del sistema de abastecimiento de agua potable; conexiones domiciliarias; planta de tratamiento de agua de ósmosis inversa; toma de agua y tanque de reserva; red primaria complementaria de media tensión de la red eléctrica (preensamblado); alumbrado público con columnas de 7 metros de alto, con brazo de 2 metros; y artefactos de vapor de sodio de alta presión de 250 wats.
En forma paralela a esta licitación, se sigue trabajando en la formulación de una segunda etapa de obras de infraestructura, que incluirá: sistema de saneamiento cloacal a través de readecuación de las instalaciones existentes; red de desagües pluviales a través de cordones cuneta de hormigón; conductos y readecuación de canales a cielo abierto.
También se prevé la ejecución de una red vial compuesta por calles asfaltadas para el circuito previsto en el recorrido de una línea del transporte de pasajeros y estabilizado granular entre cordones cuneta para el resto; red peatonal con veredas de 1,20 metro y rampa para discapacitados en cada esquina; provisión de contenedores de residuos; remodelación y puesta en valor de la plaza principal y ejecución de un paseo lineal a lo largo de todo el trazado de las vías férreas en el barrio; refuerzo del arbolado público por medio de la colocación de al menos una especie por lote; ciclovía en las arterias principales y en el nexo vial.
Desde la provincia se indicó también que el barrio Cabín 9 se encuentra asentado geográficamente en el noreste de la ciudad de Pérez, lindante con Rosario, por medio de una arteria que hace las veces de eje divisorio y también de vía principal de acceso al barrio. Es el barrio más grande de la ciudad y el que tiene mayor cantidad de habitantes. Se encuentra alejado alrededor de 5 kilómetros del radio urbano de la ciudad
Este sector de la ciudad presenta en la actualidad una fuerte carencia de infraestructura pública en materia de servicios básicos, como agua potable y energía eléctrica. Por esa razón fue seleccionado por el gobierno provincial para desarrollar un proyecto que diera respuesta en forma integral a las problemáticas que allí se presentan.
El área de intervención del Promeba, en el sector oeste de Cabín 9, es un asentamiento de 1.337 familias, distribuidas en 54 manzanas. El proyecto beneficiará a alrededor de 5.250 personas.
En forma complementaria a la ejecución de la obra se prevé trabajar en tres componentes, a cuyo efecto se conformarán equipos de campo interdisciplinarios, integrados por abogados, asistentes sociales y expertos ambientales.
La obra será acompañada de medidas de mitigación y de vigilancia ambiental, de manera de evitar y/o reducir los riesgos para la población. En ese marco, se prevé la ejecución de actividades de prevención de la salud, con divulgación y promoción de conductas de higiene individual y hábitos alimentarios saludables.
Asimismo, se buscará incorporar a la población en el cuidado y manejo del espacio público y privado y en la consolidación de la capacidad de gestión. En ese sentido, se realizarán talleres de conductas individuales y comunitarias de manejo, apropiación y cuidado de las mejoras alcanzadas en el barrio, orientadas al uso racional de la nueva infraestructura de agua, cloacas, electricidad.
En este aspecto, se trabajará en el fortalecimiento de las organizaciones sociales comunitarias, así como en la transferencia de herramientas para la autogestión e instancias de capacitación en distintas temáticas. Se priorizará la organización de un espacio con vecinos delegados, empresa y responsables del área urbana para acompañar la ejecución de la obra.
El objetivo es la entrega de títulos dominiales a nombre de los actuales vecinos del barrio, completando la tramitación. En este caso, se regularizarán 1.337 títulos de propiedad.
Ya en el final del parte de prensa se recuerda que el Programa de Mejoramiento de Barrios II (Promeba) es una iniciativa nacional coordinada por la Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda y ejecutado en la provincia de Santa Fe a través de una Unidad Ejecutora Provincial, dependiente de la Subsecretaría de Proyectos de Inversión y Financiamiento Externo del Ministerio de Economía.
También se señala, en el último párrafo, que los fondos para la ejecución de este programa son aportados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través de un convenio de préstamo suscripto con el gobierno nacional. Y en el último renglón se indica que para las provincias, estos fondos representan aportes no reintegrables. O sea, no tienen que poner ni un centavo.
No es nuevo que el gobierno provincial haga todo lo posible por capitalizar políticamente las obras que se realizan en territorio santafesino, aunque se realicen con fondos del gobierno nacional, al que desde la Casa Gris se suelen escuchar más críticas y reclamos que elogios y reconocimientos.
Ante tal situación, suele ser Agustín Rossi, con una estructura de prensa lógicamente inferior a la del Estado provincial, quien intenta disputar esa capitalización política de las obras que banca la Casa Rosada. Pero está claro que no alcanza.
