Tal vez para ocupar el lugar vacante que Carlos Reutemann ha dejado de tener en el duro corazón de algunos hacendados, el gobernador Hermes Binner, rodeado de vacas y entidades patronales, sostuvo que “el gobierno nacional tiene la necesidad y la obligación de atender los reclamos del sector agropecuario”. El mandatario socialista inauguró un nuevo alojamiento temporario de ganado en San Cristóbal y participó de la inauguración de la 68º Exposición Nacional de Ganadería, Industria y Comercio de esa localidad, en el predio de la Sociedad Rural.
“Somos optimistas y seguimos apostando a la producción, pensando en que la crisis se va a superar”, aseguró Binner. El gobernador señaló que a pesar de la sequía y la crisis “el principal conflicto que existe hoy es político, es no entender lo que es la producción y el trabajo rural. Nosotros estamos convencidos de que la verdad tarde o temprano va a triunfar y que es necesario seguir defendiendo y promoviendo todo lo que signifique la agroindustria en nuestra provincia”.
El gobernador, acaso entusiasmado por el clima ruralista, reclamó: “El gobierno nacional tiene que dar claros gestos que permitan valorar lo que significa el trabajo rural”. No dijo cuáles, pero si se tiene en cuenta la única obsesión que aqueja a los hombres de tierra adentro, los “claros gestos” deberían ser labaja de las retenciones.
Luego de haberse quejado de que haya fondos para el fútbol pero no para la pobreza, el mandatario dejó oficialmente habilitado el segundo complejo montado por la provincia para ayudar a los productores a preservar el ganado durante las emergencias climáticas. Las vacas ya tienen donde dormir.
Binner estuvo acompañado por el ministro de la Producción, Juan José Bertero; el intendente local, Horacio Rigo; y el senador provincial Felipe Michlig.
“Apuntalar la producción”
“Los productores están con esperanzas altas y lo demuestra el hecho de que están esperando que llueva para salir a sembrar y para salir a hacer mejores negocios; y por supuesto, de este modo va a haber más empleo”, aseguró Binner, tal vez desconociendo que el campo es una de las actividades que menos empleo genera.
“Tenemos que apuntalar permanentemente la producción, de ahí este esfuerzo por poner en marcha este encierro de animales que permita recuperarlos en peso, en sanidad, tener agua en abundancia y comida”, explicó el gobernador.
Binner también pasó su aviso de gestión agropecuaria: “Estamos trabajando con la cadena de valor de la carne, permanentemente nos reunimos con productores, con embajadores de países que tradicionalmente han importado carne de la Argentina y estamos convencidos que, pese a las limitaciones, podemos hacer muchísimo más de lo que hoy se está haciendo”.
Un conflicto político
“A pesar de la sequía y la crisis, el principal conflicto que existe hoy es político, es no entender lo que es la producción y el trabajo rural”, aseguró Binner, quien fue máslejos: “Esta situación nos pone ante un nuevo desafío porque toda crisis ha pasado y esta seguramente va a pasar; va a pasar la crisis internacional, la crisis de incomprensión del gobierno nacional sobre el campo y la sequía; pero no tenemos que quedarnos esperando”.
“Los diez puntos que Santa Fe presentó a la presidenta de la Nación como alternativa a la crisis del campo no se los ha tenido en cuenta para la soluciones de fondo, pero allí está todo”, dijo Binner.
Con los precios internacionales en alza, con un tipo de cambio que se ha apreciado desde el conflicto por la resolución 125, con medidas de estímulo a grandes segmentos de la producción agropecuaria por parte del gobierno nacional, Binner, sin embargo, sentenció: “Hoy hay un mercado muy importante, hemos estado con muchísimos embajadores de la Unión Europea, del mundo árabe y la verdad es que todos están interesados en comprar alimentos a la Argentina, pero también tenemos que tener el deseo de venderles y si el gobierno no ayuda en esta situación indudablemente que nos estamos perjudicando todos”. Y el deseo, ya se sabe, a menudo deviene angurria.
