Más de un centenar de periodistas de Rosario reunidos, ratificaron su respaldo al proyecto de ley de medios que se votará en el Senado el próximo viernes, que puede quedar en la historia como fecha de reparación de una de las grandes deudas de la democracia: la vigencia de una ley de radiodifusión de la dictadura y el neoliberalismo.
El titular del Sindicato de Prensa Edgardo Carmona y el coordinador del Comfer Luis Lazzaro, acompañados en la cabecera de una larga mesa por el jefe del bloque kirchnerista de diputados, Agustín Rossi, abrieron la jornada en la que un centenar de trabajadores de la comunicación locales ratificaron su respaldo al proyecto de ley de medios que se votará en el Senado el próximo viernes, que puede quedar en la historia como fecha de reparación de una de las grandes deudas de la democracia: la vigencia de una ley de radiodifusión de la dictadura y el neoliberalismo.
En esos términos planteó la cosa Carmona. “Democratizar la palabra es ley de leyes”, definió, y defendió encendidamente el texto con media sanción porque la que se libra “es una lucha de poder real, no de artículos”. Enseguida, Lazzaro marcó que “cambiar una coma ahora no es un aporte, es empiojar”; y por enésima vez defendió y explicó detalles de una iniciativa que repercute tanto en la posibilidad de acceso a la información para toda la población como en el rol de los periodistas, a rediscutirse para una etapa de menor concentración y mayor, y más variada, oferta laboral.
Esa nueva etapa que se avizora en el horizonte ocupó buena parte del intercambio posterior a las aperturas de Carmona y Lazzaro. Las hipótesis que su pusieron en conversación abarcaron desde los temores de algunos trabajadores de prensa en relación de dependencia y sometidos a aprietes patronales hasta las proyecciones respecto de cómo ocupar los espacios que el nuevo marco legal abriría para las organizaciones de la sociedad, entre las que se cuentan sindicatos y cooperativas pero “también la Sociedad Rural”, como apuntó uno de los participantes.
En cuanto al imaginario y el ánimo en los pasillos de los grandes medios, en el encuentro de este sábado se dio cuenta de la influencia de la enconada resistencia de algunas patronales a los cambios en la regulación de los medios audiovisuales. La lucha encarnizada contra la nueva ley emprendida por empresarios como Daniel Vila, titular del grupo Uno, ha derivado en episodios como los de los últimos días, con la circulación de una carta al personal de las empresas que controla pidiendo adhesión a la cruzada patronal. La campaña incluye extraño merchandising, como por ejemplo unas pulseritas verdes que dicen “hasta acá”, emparentando quién sabe por qué locas derivaciones de la lógica esa expresión con la oposición a la nueva ley. “Hasta acá te la quieren poner” los grupos patronales, reflexionó un periodista, en el ambiente alejado de formalismos y de estricto off the record que ofreció el salón del local del Sindidato de Prensa en la calle Santiago.
El que no puede darse el lujo de algún off medio guarango es Lazzaro, que junto con el titular del Comfer Gabriel Mariotto están en la primera línea de una batalla en la que los tanques mediáticos disparan en contra. Ni hablar del Chivo Rossi. "¡Paren un poco!", rogó, un poco en broma y un poco en serio, cuando a la hora de los choripanes, después de más de un par de horas de charla sobre la ley de medios, le preguntaron si ahora se venía el cambio en la norma que regula las entidades financieras, otra de las que sobrevive desde las ominosas épocas de las dictaduras militar y del mercado.
Que estas percepciones de la realidad política y social de la Argentina y de sus medios de prensa no son necesariamente las mismas de buena parte del resto de la población fue otra de las cuestiones que circuló en el encuentro de este sábado. “La batalla ideológica está perdida”, se escuchó desde una punta. No es tan así porque la ferocidad de la campaña que montaron los grandes medios se les vuelve en contra, reflexionaron desde otro sector del salón. Como sea, hacen falta políticas claras de fomento de la difusión de nuevas voces y miradas, se coincidió. “Si no va a haber políticas de producción ¿Para qué queremos más espacio, más señales?”, inquirió Lazzaro. Desde la Amsafé y la CTA provincial, Sonia Alesso reafirmó con su participación que el interés y el compromiso con la nueva ley excede a los gremios más ligados a los medios. “Desde Ctera y CTA hemos participado en la elaboración del proyecto, por ejemplo en lo relacionado a los contenidos para la infancia y la juventud teniendo en cuenta el cumplimiento de los tratados internacionales como el de los derechos del niño”, dijo Alesso.
Entre los delegados y trabajadores de distintos medios locales se mezclaron también representantes del sector académico como el vicerrector de la UNR Eduardo Seminara y el decano de Ciencia Política Fabián Bicciré y veteranos luchadores por la nueva ley como Daniel Fossaroli, de la FM Aire Libre y el Foro Argentino de Radios Comunitarias, uno de los fundadores de la Coalición por una Radiodifusión Democrática, creadora de los 21 puntos que fueron tomados como base para la elaboración del proyecto a punto de aprobarse.
A punto pero no aprobado todavía, se remarcó en la reunión. La situación a este sábado, se informó, es que hay votos suficientes para aprobar el texto con media sanción de Diputados tal como está tanto en general como en particular. Así, no haría falta que el proyecto vuelva a la cámara de origen y el viernes sería una jornada de celebración para la Coalición y alrededores. Pero para el viernes todavía falta. Y la idea es que esa jornada encuentre a quienes vienen bregando por la nueva norma movilizados a la plaza Congreso, en Buenos Aires, para que los senadores sientan una presencia distinta a la de los titulares de diarios, radios y pantallas en manos de los grupos monopólicos.
Para organizar la movilización a Buenos Aires a realizarse el viernes, el próximo martes, a partir de las 17 y en el local del Sindicato de Prensa de calle Juan Manuel de Rosas al 900, habrá una reunión de la Coalición a la que están invitadas todas las organizaciones que quieran sumarse.
