La Caravana de los Deseos para recibir el 2010 cerró con fuegos artificiales en la zona del parque a la Bandera ante una multitud de personas.
Una forma de recibir el nuevo año que se ha convertido en una verdadera fiesta popular. Este sábado, una multitud de cientos de miles de personas se convocaron a lo largo de toda la costa ribereña de la ciudad. En la zona del Monumento y el parque de la Bandera hubo una marea humana pocas veces vista. La celebración, esta vez con el agregado del homenaje al año del Bicentenario, se vivió con algarabía y en familia. Colectivos repletos llegaron desde los barrios al centro y se sumaron a los vecinos que bajaron de los edificios. Así, Rosario tuvo su propia celebración masiva de la llegada del 2010.
La Caravana de los Deseos llegó para quedarse. La edición 2010 confirmó por convocatoria popular que la gente quiere fiesta.
En el río fue una especie de carnaval náutico que arrancó a las 19,30 desde Costa Alta con más de 500 embarcaciones, muchas de ellas preparadas como carruajes, con sus tripulantes disfrazados, con banderas argentinas, de Central, de Newell’s y hasta de Central Córdoba.
La caravana fue escoltada por embarcaciones de la Prefectura Naval y en el barco Ciudad de Rosario se trasladaron las autoridades, encabezadas por el intendente Miguel Lifschitz, invitados y medios de prensa.
Arribaron minutos después de las 21, a los muelles cercanos al Monumento Nacional a la Bandera en donde había una marea humana.
Caía la tarde y el Paraná se convirtió en un manto de pequeñas luces de las embarcaciones que titilaban a todo lo ancho del Paraná.
La gente que acudió en masa aplaudía desde la costa y saludaba la llegada con miles de banderas argentinas en mano que se habían repartido en el marco del año del Bicentenario.
El público se agolpó a los paseos ribereños para ver pasar las embarcaciones desde Costa Alta, los clubes de la Costa, la zona de los silos Davis, el parque España (repleto de personas que colmaban hasta las escalinatas) y finalmente el parque a la Bandera en donde acamparon familias enteras con sus sillas plegables y sus heladeritas.
Alrededor de las 21, 15 se realizó el show de fuegos artificiales que tuvo una duración de 15 minutos. Pero muchas de las familias se quedaron después, lo tomaron como un paseo al aire libre en una noche de verano espectacular.
