En los últimos días se sucedieron los pronunciamientos de distintos sectores políticos en torno al tema del Fondo del Bicentenario, el Banco Central y la deuda externa. Aquí, los comunicados del Movimiento Evita, la CTA regional Rosario, Libres del Sur y Convocatoria Popular.

Movimiento Evita

POR UN FONDO PATRIÓTICO PARA LA REDISTRIBUCIÓN DE LA RIQUEZA

Desde el Movimiento Evita apoyamos la creación del Fondo del Bicentenario, que tiene por objeto lograr mejores condiciones de acceso al crédito, liberando al Estado Nacional de la amenaza de los fondos buitres, que pretenden que paguemos sumas siderales por papeles que no lo valen y que ellos compraron en cifras mínimas, y que además cuentan con la complicidad de funcionarios, dirigentes, empresarios multimediáticos y jueces argentinos.

Esta decisión presidencial se encuadra claramente en la firme voluntad de desendeudamiento iniciada durante el gobierno de Néstor Kirchner y continuada por la actual gestión de Cristina Fernández de Kirchner.

Pero también creemos imprescindible avanzar en la creación de un Fondo Patriótico para la Redistribución de la Riqueza, y que por cada peso de deuda externa que se pague, se destine el mismo monto para saldar la deuda interna.

Este Fondo Patriótico debe asignarse a dos de las políticas de inclusión social más importantes de este Gobierno, la asignación universal por hijo y la creación y fortalecimiento de las cooperativas de trabajo.

También creemos que es imperioso el juicio y castigo de los responsables de la Deuda Externa, porque como expresó el juez Ballesteros en su histórico fallo: “Ha quedado evidenciado en el trasuntar de la causa la manifiesta arbitrariedad con que se conducían los máximos responsables políticos y económicos de la Nación en aquellos períodos analizados.

Así también se comportaron directivos y gerentes de determinadas empresas y organismos públicos y privados; no se tuvo reparos en incumplir la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina; se facilitó y promulgó la modificación de instrumentos legales a fin de prorrogar a favor de jueces extranjeros la jurisdicción de los tribunales nacionales; inexistentes resultaban los registros contables de la deuda externa; las empresas públicas, con el objeto de sostener una política económica, eran obligadas a endeudarse para obtener divisas que quedaban en el Banco Central, para luego ser volcadas al mercado de cambios; se ha advertido también la falta de control sobre la deuda contraída con avales del Estado por la empresas del Estado.”

Por eso convocamos a la realización de un acto en el estadio de Atlanta el día 11 de marzo, a 27 años del triunfo electoral del “Tío” Cámpora. Para apoyar al Gobierno Popular, para profundizar el Proyecto Nacional, por un Fondo Patriótico para la Redistribución de la Riqueza y el Juicio y Castigo de los responsables de la Deuda Externa.

Movimiento Evita
Mesa Nacional:
EMILIO PÉRSICO
FERNANDO NAVARRO
GERARDO RICO
ERNESTO PAILLALEF
RAÚL LORENZO
LUIS CÁCERES

Libres del Sur

CRISTINA DEBE CONVOCAR AL CONGRESO A DISCUTIR LOS DNU, Y TAMBIEN LA LEGALIDAD DE LA DEUDA. ESA ES LA SALIDA POLITICA

Hace ya dos semanas que el país se encuentra sumergido en una crisis política de magnitud, producto de dos decretos de necesidad y urgencia de la presidenta de la nación. El gobierno intenta empecinadamente resolver los cuestionamientos en la justicia, siendo que incluso esta, a través de calificados voceros, ha hecho saber que debería ser la política la que resuelva la cuestión.

¿Y por dónde debe buscarse la solución política? No es difícil de ver: por la convocatoria a sesiones extraordinarias del Congreso. Mal hizo Cristina en no convocarlas en su momento, siendo que ambas cuestiones resueltas por los DNU requerían del concurso de las Cámaras; y particularmente el uso de reservas del Banco Central para pagar deuda externa, tema que constituye explícitamente, acorde a nuestra Constitución, una atribución del parlamento. Mucho peor hará ahora si sigue sin convocarlas.

Sesiones del Congreso que no solo deben tener como objetivo el tratamiento de la validez de los decretos, sino también la constitución de una Comisión Bicameral encargada de la investigación de la legitimidad de la deuda externa pública, como la que se quiere abonar con el Fondo del Bicentenario. Tal como indica el dictamen del Juez Jorge Ballestero.

Ha dicho la presidenta que ya no es tiempo de hablar de deuda legítima o ilegítima, que eso se debería haber abordado en el gobierno de Raúl Alfonsín, y que ahora ya es tarde. No es difícil de ver la incoherencia de estas palabras con lo actuado por el propio gobierno kirchnerista, donde después de veinte años se derogaron las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, abriendo así el camino al fin de la impunidad represiva. ¿Que razón hay para no abrir ahora el camino de poner fin a la impunidad financiera, que tanto daño nos ha causado?

También Margarita Stolbizer sostiene lo mismo que Cristina Kirchner, que es "un retroceso" discutir la legitimidad de la deuda. ¿Y porque habría de serlo? ¿Acaso los ilícitos dejan de ser tales por el paso de los años y la intencionalidad de los gobiernos de dejarlos en el olvido? Muy poco sostenible desde la Constitución y las leyes esto, muy poco progresista también. "Hay deuda que es ilegítima, no se puede arrastrar una cadena de ilícitos y de porquerías" ha dicho con justeza Pino Solanas.

Existe una salida política razonable, bien haría el gobierno en buscarla.

Humberto Tumini – Libres del Sur

CTA regional Rosario

LA DEUDA ES CON EL PUEBLO

Ante la iniciativa del gobierno nacional de garantizar la continuidad del pago de la deuda externa a través del Fondo del Bicentenario, desde la Central de los Trabajadores Argentinos Regional Rosario expresamos nuestra posición histórica de NO PAGO, POR FAUDULENTA E ILEGÍTIMA, como ya lo demostrara Alejandro Olmos en su querella contra el Banco Central con sentencia del juez Ballesteros en el año 2000.

Está claro que tanto los sectores opositores de la derecha conservadora como el propio oficialismo, no cuestionan el pago en sí -enmascarado en una falsa política de desendeudamiento- sino que lo que se disputa es si se hará frente con los recursos de las reservas o por vía del ajuste en el presupuesto donde de un modo u otro, los más perjudicados seguirán siendo los sectores populares y los trabajadores en particular.

La propia denominación de "Fondo del Bicentenario" es ofensiva a la causa histórica de los revolucionarios de Mayo contradiciendo su creación, el sentido mismo de este aniversario. Pero además, nos manifestamos claramente en contra de la pretendida autonomía del Banco Central, que no es más que una excusa para que los sectores del poder sigan disponiendo libres de manos, de una herramienta decisiva de la economía. Martín Redrado nunca defendió -y tampoco lo hace ahora- los fondos públicos, sino los propios intereses del gran capital concentrado.

La deuda externa ya fue pagada con creces a lo largo de nuestra historia; y es necesario reafirmar nuestra soberanía enfrentando al capital financiero desde el movimiento popular.

Convocamos a todas las Regionales de la CTA y organizaciones sindicales y sociales en general, a movilizarse en el contexto de una lucha política e ideológica, promoviendo debates sobre la deuda externa y la utilización de los recursos para saldar la verdadera deuda, que no es otra cosa que la defensa del trabajo, la salud, la educación, el medio ambiente, y políticas de industrialización, distribución de la riqueza, etc.
Debemos avanzar en caminos de unidad social y política con claro sentido antimperialista.

NO AL PAGO DE LA DEUDA FRAUDULENTA E ILEGAL
NO A LA CARTA ORGÁNICA DEL BANCO CENTRAL
UNIDAD POPULAR PARA ENFRENTAR LA CRISIS
CTA Regional Rosario

Convocatoria Popular

ENTRE LO ILEGAL Y LO ILEGÍTIMO

La renuncia no positiva de Redrado merece algunas consideraciones. Se produce en momentos en que la oposición más dura encontraba dificultades para proseguir su labor de demolición del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. El impasse forzado de la Mesa de Enlace fue consecuencia lógica de un estado de fragmentación de la oposición, imposibilitada de consensuar un liderazgo en función del 2011, divisiones potenciadas por el mantenimiento y desarrollo de la iniciativa política del kirchnerismo.

Sin embargo el gobierno pareciera tropezarse con sus propias piernas y sus opositores, apuntalados como siempre por los medios, se están acostumbrando a alentar traidores para fogonear el escándalo y alimentar a la picadora de carne cotidiana. Ahora creyeron encontrar una situación polarizante y aglutinante que genere un revival destituyente equivalente al conflicto de la 125. Martín Redrado, con su gesto cobiano, atentó contra la estabilidad institucional, explotando irresponsablemente e ilegítimamente los límites de la legalidad.

Por eso es necesario colocar el foco en ésta contradicción en desarrollo entre lo legal y lo legítimo. La autarquía del Banco Central, admitida y no modificada a pesar del valioso proyecto de Mercedes Marcó del Pont cajoneado por el mismo kirchnerismo, se corresponde al período de relaciones carnales con EEUU y es de pura cepa neoliberal, cuya más acabada expresión fue el menemismo. Como es posible visualizar en este crítico conflicto, fue (es) un pilar institucional de dicho modelo. Como en otros aspectos, el kirchnerismo avanzó en transformaciones económicas y políticas contribuyentes a la reconstrucción de una república soberana, que son las que dan legitimidad a este gobierno y a las medidas adoptadas por la presidenta. Pero la legislación debiera estar en consonancia con éstas legítimas prerrogativas soberanas.

Por tanto hay que terminar de liquidar la legislación regresiva antinacional y promonopólica sembrada durante un período que rechazaron la inmensa mayoría de los argentinos. La ley de entidades financieras de la dictadura, la carta orgánica del Banco Central adoptada por el menemismo y el sistema impositivo regresivo constituyen obstáculos para el crecimiento y la equidad y aunque pretendamos postergar los enfrentamientos a que sus cambios den lugar, la realidad es implacable y éstos se producirán. Hubo un Cobos y un Redrado y seguramente –todos lo sabemos- no son los únicos que por ambiciones personales o de grupo están dispuestos a cruzar las vallas que separan la nación de la antinación.

La profundización de los cambios para consolidar el rumbo hacia la plena soberanía nacional, el crecimiento económico sustentable y una mas justa distribución de la riqueza imponen edificar una nueva legalidad antineoliberal y popular y también reconfigurar, adecuándola a la etapa actual, la línea de alianzas que dé sustento al proyecto popular, amplia y generosa, pero confiable y transformadora de la realidad.

El Banco Central, entre otras cosas regulador de la masa monetaria, afecta directamente el tipo de cambio y gravita sobre la inflación. Es un instrumento central de la economía nacional. Su insubordinación al poder político democrático, amparada en la legislación neoliberal antes mencionada, redunda en un poder corporativo “de facto” que apunta a desestabilizar el gobierno, y a la economía de todos los argentinos. Es imprescindible que los argentinos rechacemos enérgicamente esta pretensión de los sectores que saquearon al país durante décadas, hoy expresados por la oposición de derecha y las empresas dueñas de los medios de comunicación, para que haya en la argentina dos ministerios de economía, uno democrático a cargo del poder ejecutivo nacional y otro de facto manejado por corporaciones financieras, bancos y grupos económicos.

Más grave aun se vuelve esta pretensión de restauración conservadora en la actualidad, donde los sectores reaccionarios dueños de los monopolios y formadores de precios, alientan la inflación para maximizar sus ganancias y minar la estabilidad política, licuando periódicamente los ingresos populares y buena parte de las medidas redistributivas que desde el ejecutivo se impulsaron e impulsan. Defender los ingresos y el poder adquisitivo de la población exige el férreo control del poder democrático, sobre la economía nacional y sus principales instrumentos. Por un repudio franco y contundente a la conducta tramposa y desestabilizadora de Martín Redrado y a los políticos que se prestan a su provocación. Defender la autarquía del Banco Central es defender la sujeción de semejante resorte decisivo al poder trasnacional. Por la Reforma Financiera, la de la Carta Orgánica del Bco. Central y la Reforma Impositiva. Contra la judialización de la política y la defensa de la calidad institucional: fuera Cobos de la Vicepresidencia de la Nación, fuera Redrado del Banco Central.

Convocatoria Popular
(Rubén Dri, Lido Iacomini, Ignacio Ivancich, Alejandro Kacero, Julio Gómez Carrillo, Carlos Berman, Ricki Barrientos, Raúl Ramírez, Gabriel Rubinstein, Marcelo Coria, Ana González)

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