Apenas unos años atrás aparecía como un escenario imposible: ya tiene media sanción el proyecto de ley que habilita el matrimonio entre personas del mismo sexo. La iniciativa fue aprobada en la madrugada de este miércoles por la Cámara de Diputados de la Nación.
Ahora, el proyecto será tratado en el Senado, donde se espera una situación similar a la registrada en Diputados: diferentes posturas individuales dentro de los bloques mayoritarios. El titular de la bancada de senadores oficialistas, Miguel Pichetto, confirmó en ese sentido que “va a ser un debate importante” y que “es un tema que hace a la decisión individual” de cada legislador. Al mismo tiempo, adelantó que su voto será a favor de lo aprobado por los diputados.
El proyecto que ya tiene media sanción es respaldado por el grueso de las organizaciones por los derechos de los homosexuales -cuyos referentes asistieron al debate en la Cámara baja y celebraron el resultado- pero es rechazado por la Iglesia, que apunta particularmente contra la posibilidad de que las parejas homosexuales puedan adoptar chicos.
En Diputados, la habilitación del matrimonio gay fue aprobada con 125 votos positivos contra 109 negativos y 6 abstenciones. En el Senado, un ámbito históricamente más conservador y más permeable a presiones, se espera más paridad.
Lo que será similar en una y otra cámara es la actitud de los bloques mayoritarios de no fijar postura conjunta y “liberar” a cada legislador para votar como quiera.
Al respecto, Pichetto indicó que "seguramente" su bloque, al igual que ocurrió en la Cámara baja, dejará "libertad de acción a cada uno de los senadores para que expresen su posición".
"Se trata de un tema más ligado a la posición individual, a la cuestión de conciencia de cada uno de los senadores y me parece que va a haber libertad de acción para poder votar", planteó Pichetto durante una entrevista con el canal de cable C5N.
Para el titular de la bancada kirchnerista "no hay muchos temas como este" en el que se ponen en juego "temas de conciencia", aunque señaló que "otro tema podría ser el del aborto, donde las posiciones, más que de bloque, son de carácter individual".
En tanto, desde lo personal, Pichetto dijo estar "a favor" de la sanción de una ley que habilite a contraer matrimonio a personas del mismo sexo. "Este tema está en la realidad y lo que hay que darle es un marco normativo a hechos que ocurren dentro de la realidad social", planteó.
En Diputados
La media sanción llegó tras más de doce horas de debate. El tratamiento se desarrolló en el marco de una sesión especial, que comenzó poco después de las 14.30 del martes con la presencia de 140 legisladores y, debido al gran número de oradores, concluyó a las 2.45 de este miércoles. Luego, la sesión pasó a un cuarto intermedio hasta las 14.
El proyecto de matrimonio homosexual fue respaldado por los bloques de centroizquierda, el GEN y el socialismo, parte del Frente para la Victoria, la Coalición Cívica, la UCR, el Peronismo Federal y sólo algunos legisladores del bloque del PRO. Entre los que manifestaron reparos para apoyar el dictamen de mayoría, los discursos coincidieron en la necesidad de la universalidad de la unión civil sin posibilidad de adopción.
La encargada de defender el dictamen de mayoría, la diputada nacional Vilma Ibarra (Nuevo Encuentro), afirmó que el proyecto "otorga derechos a quienes los tenían restringidos" y protege legalmente a los niños adoptados por homosexuales.
"Hay cientos de niños adoptados por parejas homosexuales porque es una facultad otorgada desde siempre en la ley de adopción, que no pregunta si alguien es heterosexual u homosexual", explicó Ibarra en el recinto.
Más allá del dictamen de mayoría que debatía el pleno de la cámara baja, otros bloques como el PRO, la Coalición Cívica y el Peronismo Federal presentaron despachos de minoría.
En tanto, en representación de uno de los dictámenes de minoría, Federico Pinedo (PRO) admitió que no todos los integrantes del bloque respaldarían ese texto y se pronunció a favor de una unión civil que, dijo, otorga más libertades que las que tienen actualmente los contrayentes de un matrimonio civil.
Pinedo destacó que esa propuesta no ingresa en ese debate de fondo por la adopción "porque no queremos que se obligue a los jueces a otorgar posiciones cuando podrían considerar que no es lo más conveniente para un caso concreto".
La postura de la Coalición Cívica fue expuesta por la diputada Alicia Terada, quien dijo profesar el budismo y se mostró a favor del reconocimiento de los derechos civiles "de todas las personas no sólo de las del mismo sexo" y propuso la creación de una "unión familiar".
Por su parte, y en representación del tercer dictamen de minoría, el diputado sanluiseño Mario Merlo, del Peronismo Federal, se pronunció en contra del dictamen de mayoría, al advertir que "lo que está en juego es el concepto de matrimonio y no la consideración sobre las personas homosexuales y sus derechos".
En cambio, el titular del bloque Peronismo Federal, Felipe Solá, se pronunció enfáticamente a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo, al considerar que "el amor no es propiedad de los heterosexuales" y afirmó que con esta iniciativa "estamos haciendo justicia para quiénes no eligieron su condición sexual".
También, desde el oficialismo, la diputada nacional Juliana Di Tullio (Frente para la Victoria) expresó su apoyo a habilitar el casamiento entre personas del mismo sexo por entender que el matrimonio "no puede estar restringido para una porción de la sociedad".
Por su parte, el diputado de Solidaridad e Igualdad Eduardo Macaluse manifestó su respaldo al matrimonio entre personas del mismo sexo y puso de relieve que con esta iniciativa "estamos desmontando una barrera discriminatoria".
El ex presidente y diputado Néstor Kirchner, flamante secretario general de Unasur, participó en la última etapa del debate y votó a favor del proyecto.
El proyecto –que reúne iniciativas de la ex diputada socialista Silvia Augsburger y de la propia Vilma Ibarra– otorga derechos a beneficios previsionales, licencias especiales y extraordinarias, asignaciones familiares y obras sociales, entre otras cuestiones, como el uso de bienes compartidos.
La propuesta, debatida desde el año pasado en la cámara baja, contó con el respaldo de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (FALGBT) y de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), cuyos dirigentes presenciaron el debate desde los palcos y aplaudieron los discursos en defensa de la iniciativa.
“Igualando derechos”
El presidente del bloque de diputados del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, justificó su voto a favor del proyecto de matrimonio homosexual al señalar que "estamos igualando derechos de la manera más genuina".
"Siento que cualquier otro camino no hubiera resuelto el problema, no clausuraba el debate ni la discusión. La unión civil era algo intermedio", remarcó.
Y aclaró: "con todo el debate que se dio quedó claro que las palabras no representan lo mismo; las palabras representan cosas, incluyen o excluyen, integran o aíslan".
"No era lo mismo unión civil que matrimonio, era seguir estigmatizando, seguir diciéndoles: son distintos, pueden hacer hasta acá, el resto, las otras cosas están reservadas para nosotros", dijo Rossi.
"Los heterosexuales tenemos que tener la sabiduría y las coincidencias para poder integrar a las minorías. Es muy injusto tener el poder y decirte, desde mi poder: vos no podés, yo no quiero que seas igual que yo".
“Sentido común”
Entre los más fervientes opositores al proyecto aprobado en Diputados se cuenta la Iglesia Católica, desde donde surgieron voces de "preocupación" y una apelación al “sentido común”.
Además, el obispo auxiliar de La Plata, Antonio Marino, quien preside una comisión dentro del Episcopado que se encarga del seguimiento de los temas legislativos, sostuvo que “hay temas más urgentes” para tratar.
"Para nosotros es muy preocupante ya que se trata de un tema que nos afecta no sólo por las creencias religiosas, sino porque es de derecho natural", dijo Marino. Y agregó que en esta postura la Iglesia coincide "con personas de buena voluntad, así sean ateos o agnósticos, o de otros credos".
Marino expresó asimismo que la Iglesia tiene "esperanza de que prevalezca el sentido común" entre los legisladores, y pidió que el tema "no se trate a la ligera" en el ámbito legislativo.
"Según la opinión pública, las urgencias del momento son otras. Y llama la atención el contraste de acelerar el tratamiento de este tema y las urgencias que señala la gente en otros temas que están esperando una solución que no llega", señaló.
Para el obispo, lo que más preocupa a la Iglesia "es un punto muy sensible, del cual todavía muchos no tomaron conciencia, que es la posibilidad de darles en adopción a niños".
"No se puede experimentar con los niños. Hay que tener en cuenta el bien superior del niño, que para crecer adecuadamente necesita esa diversidad de roles del papá y la mamá. Para nosotros, aún cuando se los respete físicamente, se los está haciendo crecer en un ambiente no adecuado", expresó.
(Fuente: Télam)
