Durante su indagatoria ante el juez federal Norberto Oyarbide, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, antes que nada, se excusó: “No puedo humanamente conocer quiénes revisten en cada Ministerio ni cuáles son las tareas que realizan cotidianamente en concreto”. El ¿ex? empresario justificó así la contratación del espía Ciro James en la cartera de Educación, y responsabilizó a “cada Ministerio” por los empleados que tiene. La causa que dio origen a la declaración fue iniciada por la Justicia federal a partir de las comprobadas escuchas ilegales que partían desde dependencias de la administración PRO, a partir de órdenes impartidas por jueces misioneros, hoy detenidos y procesados.
Macri explicó que, como jefe de Gobierno, establece “los planes generales para la gestión” y que controla su grado de avance “a nivel macro”, a través de los ministros y “colaboradores más cercanos”. Sin embargo, intentó zafar: “Pero desconozco las tareas concretas que llevan a cabo las personas que depende de cada sector o Ministerio de Gobierno en pos de alcanzar los objetivos de política general que dispongo como jefe de Gobierno”, señaló.
El empresario devenido político indicó, además, que “ningún gobernante está en condiciones materiales de conocer ese grado de detalle frente a una estructura de las dimensiones del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires”.
De acuerdo a lo dicho por Macri, eso se extiende a la contratación del personal por parte de los diferentes sectores y ministerios del Gobierno de la Ciudad.
El jefe de Gobierno responsabilizó entonces a cada Ministerio por la contratación del personal “que considera necesario y conveniente”.
Macri apuntó que “son los distintos Ministerios quienes asignan y controlan las tareas y/o servicios prestados por las personas contratadas para el sector de que se trate, sin que intervenga tampoco en esta materia el jefe de Gobierno”.
“La estructura administrativa del Gobierno de la ciudad está descentralizada en todos estos sentidos”, aseguró el líder del PRO, con argumentos cada vez más parecidos a los utilizados por los comandantes de la última dictadura.
Macri consideró a su vez que la autonomía de cada Ministerio “para la administración de sus recursos humanos” es un hecho “de la práctica cotidiana”. “Atento a las dimensiones del Gobierno de la ciudad, eso no podría ser de otra manera”.
Macri declaró durante casi seis horas ante Oyarbide, que ahora tendrá 10 días para decidir su situación procesal.
(Fuente: Télam)
